Un hombre que tenía pensado pasar hachís a la península, en concreto 12 kilos de un alto THC, fue ayer condenado en la sala de lo Penal número Uno por incurrir en un delito contra la salud pública a tres años y dos meses de prisión.
Tras mostrar conformidad con la pena que para él solicitaba Fiscalía, es preciso señalar que guardaba el hachís en la parte trasera del vehículo en el que viajaba, cargamento que fue advertido por perros especializados en oler estupefacientes pertenecientes al Servicio Cinológico.
La detención se llevó a cabo en la Estación Marítima el pasado 13 de octubre. Posteriormente, miembros especializados realizaron el pesaje del hachís incautado y se determinó que los doce kilos hallados de hachís tenían un THC de 22,95 por ciento, lo que habla de la alta pureza de la droga.





