Un marroquí evita el ingreso al quedar la pena suspendida l Atacó a su víctima a plena luz del día
Un hombre de nacionalidad marroquí, sin antecedentes penales hasta la presente causa, fue ayer condenado en la Sala de lo Penal número Uno de nuestra ciudad por incurrir en un delito de agresión sexual y en una falta de lesiones, hechos punibles que reconoció ante el tribunal sentenciador. Así, toda vez que se mostrara conforme con la pena solicitada por el Ministerio Fiscal, fue condenado acto seguido a un año de prisión por el delito mencionado, a 60 euros por la falta, y a que indemnice en 300 euros a la víctima, una mujer, por los daños morales y físicos ocasionados.
Cabe destacar también acerca de la pena de cárcel impuesta en la sesión oral que ésta quedó suspendida por un periodo de dos años, tiempo en el que, como procedió a explicar a la magistrada, si el encausado volviera a cometer otro delito, ingresaría de inmediato, con independencia de ser juzgado por el nuevo hecho, para cumplir el año suspendido. Esta medida fue adoptada mediante sentencia firme, elevada al término de la vista, al darse plenamente los condicionantes precisos que estipula, recoge y fundamenta el Código Penal español.
Todo ello es la consecuencia penal de unos hechos que sucedieron el mes pasado, en concreto el 8 de junio, jornada en la que en torno a las 18:45 horas en la parada de autobús sita junto a la frontera del Tarajal, el condenado se abalanzó sobre una mujer que aguardaba la llegada del vehículo público, realizando tocamientos obscenos en sus zonas íntimas. Asimismo, al tiempo que la insultaba de manera reiterada, le causó diversas heridas.
Alertados por los gritos de auxilio de la víctima, numerosas personas que estaban en ese momento en la zona, muy transitada habitualmente en esa franja horaria, acudieron de inmediato a socorrerla, y, actuando de manera cívica y sin que mediara agresión alguna, procedieron a entregar al condenado a un agente de la Guardia Civil que se dirigía hacia el lugar de los hechos en ese preciso instante para tratar el caso.
Por los hechos narrados el hombre fue ayer condenado en la Sala de lo Penal número Uno, declarando al término de la víctima estar arrepentido y asegurando que había actuado así por haber consumido pastillas y alcohol.






