La comisión de escolarización se reunió ayer para perfilar cómo será el próximo curso. Lo hace con varios compromisos encima de la mesa como el de favorecer que las aulas de 3 años tengan como mucho 25 alumnos. Es decir, evitando que se caiga en la masificación que afecta a buena parte de los centros escolares y que incide directamente en la atención que puede prestarse a los escolares.
Los baremos también se han hecho públicos, destacando cómo será el reparto de los puntos. Un sistema que acostumbra a generar polémica y que, este año, debe forzar al Ministerio a evitar picarescas anteriores para no tener que recibir sentencias como las conocidas recientemente que no han hecho sino poner en evidencia su mala gestión para controlar que no hubiera irregularidades en los procesos abiertos. La educación atraviesa por un momento crítico en una ciudad, como Ceuta, expuesta a un elevado índice de fracaso escolar así como a una falta de infraestructuras después de años y años en los que las políticas de edificación de centros estuvieron absolutamente bloqueadas. El año académico 2015/2016 se presenta con compromisos y cambios. Urge más que nunca seguir el camino más adecuado.





