Un nuevo curso escolar y catequético ha comenzado. Tanto los profesores, para mí ‘maestros’ (porque lo son, en el buen hacer de la enseñanza) como los catequistas, hemos iniciado esta nueva etapa, me consta, con gran ilusión. Los primeros en ayudar con sus conocimientos, en la formación intelectual, los segundos en la espiritual.
Creo, que ambas tareas deben ser encomendadas y puestas en manos de Dios, no importa el Credo o religión que se profese, ya que son tareas difíciles, por la responsabilidad que se nos confía. Por tanto, nosotros con el apoyo de Dios Padre, quizá podamos lograr ayudar en la formación de esos futuros hombres y mujeres, para enfrentarse a un mundo, que no creo que sea tan malo.
En esta tarea, no solo contamos con Dios, si no que unimos nuestro esfuerzo a padres y abuelos tan indispensables para llevarla a cabo.
Algunas veces se oye menospreciar a los jóvenes de hoy; pero si leemos las vidas de San Agustín, San Pablo y algunos grandes santos de la historia, ellos no nacieron santos; fueron jóvenes como los de nuestro tiempo, con las mismas ganas de divertirse, pero... ¡¡A dónde han llegado!!
Confiemos, porque la confianza es Fe en Dios, que si todos nos unimos podremos conseguir algo importante. Siempre con nuestro apoyo en Dios “ya que la unión hace la fuerza” y tenemos la mejor palanca de apoyo en Dios, Jesucristo y Mª Santísima. ¡Ánimo maestros y catequistas!
¡¡Feliz curso 2012-2013!!
(*) Catequista de la parroquia Nuestra Señora de los Remedios.





