No cabe duda de que aquel plantel de jefes, oficiales y suboficiales que habían derrochado valor, sacrificio y heroísmo en las estepas rusas, años después, en tierras de Ifni-Sáhara, volverían a derrochar mucho sacrificio y heroísmo contra el Ejército de Liberación Marroquí.
Allí, en tierras de Ifni-Sáhara, magníficos soldados como el general Mariano Gómez-Zamalloa, jefes como Francisco Mena Díaz y José Álvarez-Chas de Berbén, el teniente Silviano de Garachico (Tenerife), llevaban de tierras rusas el Valor Acreditado, y volverían de nuevo a acreditarlo en aquella Campaña de 1957/58.
Un soldado gallego ejemplar
José Álvarez-Chas de Berbén había nacido en Pontevedra, tierra que dio grandes hombres de la milicia, y la política de las letras y las artes, como el marino Casto Méndez Núñez, donde varias provincias de España llevan su nombre. Concretamente, en Santa Cruz de Tenerife una de las principales calles lleva su nombre. También destaco otros como Eduardo Gasset, Luis Taboada, Roque Carrias, o el célebre político diputado en las Cortes, Calvo Sotelo.
Ingresó en el ejército muy joven, y en todas las unidades donde estuvo destinado le constan varias condecoraciones, entre ellas la Medalla de Sufrimientos por la Patria. Tan solo citar que en la contienda de 1936 tuvo dos heridas de guerra y en Rusia nada menos que tres heridas, siendo ingresado en el Hospital Militar de Ceuta para su tratamiento de las heridas. Fue un hombre muy inteligente y capaz, fue comisionado para trasladarse a Tetuán (Marruecos).

En su abultada hoja de servicios le constan varias intervenciones en acciones de guerra, fruto de ello las citaciones de sus acciones de guerra. Hombre con afán de superación según le consta en su hoja de servicios asistió al ingreso del Curso Preparatorio para ingreso en la Escuela de Estado Mayor. Destaca en su hoja de servicios, no solo el Valor Acreditado, también en Táctica ‘Mucho’, en Armamento y Material ‘Mucho’, en Táctica Militar ‘Mucho’, y en Actividad Profesional ‘Muy Buena’.
El comandante José Álvarez-Chas de Berbén era un hombre que amaba la milicia y que se entregaba a cumplir sus deberes sin contar días, horas y fechas. Muy meticuloso con sus obligaciones, sabía y entendía a la perfección el trato con los musulmanes.
Este bravo y heroico comandante de Rusia no solo se trajo el Valor Acreditado, también tres heridas de guerra en combate contra el enemigo. En su bocamanga con orgullo lucía cinco ángulos de heridas.
Un hombre que conocía perfectamente a los jefes rebeldes
El comandante José Álvarez-Chas de Berbén dominaba perfectamente el árabe y conocía a la perfección a los jefes de las Bandas Rebeldes del Ejército de Liberación Marroquí. Era el prototipo de diplomático que en las reuniones que participaba con ellos le decía a todo sí, para terminar diciéndoles a todo no.
Dispongo de muchos documentos de las reuniones en las que participaba con dichos rebeldes, fruto de la amabilidad de un gran soldado, el teniente general, Javier Pardo de Santayana y Coloma, que tuvo la gentileza y amabilidad de facilitarme el archivo de su padre, el general Ramón Pardo de Santayana, que fue general-gobernador de Ifni, y que también conocía a los rebeldes, y el cual hizo una gran labor como gobernador de Ifni, ya que no es lo mismo dictar órdenes a 2.000 kilómetros de África Occidental Española desde un confortable despacho en un mullido sillón, que hacerlo sobre el propio terreno, y el general Pardo de Santayana lo hizo con buen hacer en su mandato.

Se recoge del comandante Álvarez-Chas en un documento de un interrogatorio a un desertor de las Bandas Rebeldes, natural de Astorga (León), el cual detalla la organización de dichas bandas, los jefes, el armamento que poseen y los proyectos a realizar contra el territorio de Ifni.
En el documento nº 160, en el interrogatorio al que el comandante Álvarez-Chas somete al desertor Juan Rubio, este le explica con todo detalle que cuatro individuos armados de dichas Bandas Rebeldes les obligaban a subir a un vehículo, que los llevan al cuartel general de dichas Bandas Rebeldes en Guelmim (Marruecos), a las órdenes del comandante Dris.
En otro documento de 28 de septiembre de 1958, manifiesta que procedentes del Puesto de Tiliuín se presentó en su despacho el comandante-jefe del Ejército de Liberación, y en cuya reunión manifestaron que les concediera permiso para atacar a los franceses en la zona de Mauritania, a lo que les manifestó su rotunda negativa a esas pretensiones.
En el documento nº 662 el comandante detalla la reunión mantenida con Si Abbas, uno de los dirigentes del partido Istiqlal en Agadir (Marruecos), en la cual el dirigente marroquí le solicita permiso para que dichas bandas pudiesen acceder a través del Sáhara Español para atacar a los franceses en Mauritania, contestándole que eso no era posible.
Posiblemente si no hubiera fallecido este comandante en el accidente del avión Heinkel, la guerra no hubiera llegado a donde llegó.






