Siempre están ahí cuando se les necesita y ayer, también, estuvieron presentes para coordinar el traslado a Ceuta de las vacunas que servirán para plantarle cara al virus maldito que tantas y tantas familias ha destrozado. Las Fuerzas Armadas fueron las encargadas de llevar las primeras dosis a nuestra ciudad vía aérea. Un total de 1.500 que serán repartidas, de entrada, entre el sector sanitario, sociosanitario y los mayores de nuestras residencias. Ellos han sido los primeros elegidos para una vacuna que servirá para empezar a hacer frente a un virus que terminó por colapsar y bloquear todo el sistema sanitario, poniendo en riesgo a este país como a los del resto del mundo. La llegada de estas vacunas supone una ventana a la esperanza, una vía abierta a la posibilidad de una curación mayor. La imagen de este editorial, obtenida por Reduan Ben Zakour, refleja esa importante vinculación/colaboración que siempre existe entre la sociedad civil y la militar cuando se necesitan mutuamente. Esos estrechos lazos se demostraron en el día a día del peor momento de la pandemia y se siguen demostrando ahora, cuando las puertas se han abierto de par a par a una esperanza a la que todos nos aferramos para que, por fin, podamos decir que esto fue una pesadilla. Una de las peores que nos ha tocado vivir.






