El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, y el nuevo delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, mantuvieron ayer el primer encuentro institucional. Una reunión directa, afable y en la que ambas autoridades dejaron claro que la línea de la cooperación, de la colaboración y de la lealtad institucional deben estar por encima de todo.
Los ceutíes, solo ellos son los que deben importar. Y por ellos, por su bienestar y por alcanzar logros se debe trabajar sin descanso. La Ciudad y la Delegación del Gobierno tienen a sus espaldas un camino de entendimiento que se va a seguir.
Porque aquí no se trata de ponerse piedras en el camino o buscar los intereses políticos. No. Se trata de caminar por el bien de Ceuta, por conseguir mejoras y hacer de esta tierra un lugar con futuro.
Hay muchos problemas que deben solucionarse y para ello no queda otra que caminar de la mano y atender las quiebras que puedan producirse para cerrarlas.
Seguridad, educación, inversión, economía… Son áreas en las que ambas administraciones deben trabajar sin descanso. Por eso es importante que sus titulares tengan clara su función, su papel y, en definitiva, a quiénes se deben.
Tanto Juan Vivas como Miguel Ángel Pérez Triano son personas conocedoras de esta tierra, preparadas y que saben que no hay nada más loable que saber estar por encima de los partidos cuando se trata de mejorar la vida de los ciudadanos. La lealtad institucional es la que debe primar sin que esto suponga la falta de crítica o las diferencias. Precisamente ahí está la riqueza.






