La nave de marmolería que escondía un narcotúnel entre España y Marruecos cerraba sus puertas este viernes, mientras agentes de la Unidad de Subsuelo de la Guardia Civil se fotografiaban en equipo tras los trabajos hechos en Ceuta.
Una imagen de despedida, después de una labor al límite para avanzar en la galería subterránea que unió ambos lados sorteando la valla. La Operación Hades ha destapado lo que siempre fue un runrún en la ciudad, pero deja la puerta abierta a todo lo que ha podido rodear esta infraestructura, quién la estuvo utilizando, a cuantas organizaciones servía y para qué usos delictivos fue empleada.
La investigación, protegida por el secreto de sumario, tiene dos puertas. Una en España, que ha culminado con el trabajo hecho por la Benemérita con múltiples agentes desplegados sobre el terreno. Otra en Marruecos. Ahí, en su tejado, está la pelota, la auténtica clave.
Labores de inspección
Desde ayer agentes del vecino país hacen inspecciones sobre el terreno. En torno a las 17:00 horas dieron con lo que podría ser la puerta a la galería subterránea. A falta de que esa inspección sea la acertada, continuarán con sus labores. El objetivo es saber donde está la otra parte del narcotúnel y seguir avanzando.
Desde que se dio la que sin duda ha sido una noticia histórica en la lucha contra el narcotráfico, las conversaciones entre España y Marruecos han sido constantes en base a lograr la cooperación efectiva necesaria para llegar hasta donde se debe.
La galería construida a conciencia esconde metros y metros de pase que pudieron alimentar negocios ilícitos durante años. La entrada, en España, estaba oculta bajo la maquinaria pesada de la marmolería. Se construyó a conciencia para tener un uso al margen de la ley.
La cadena de arrestos enmarcados en la operación ha servido para descubrir la existencia de una forma de pase nunca evidenciada en la ciudad.







Como que marruecos no sabe donde esta el boquete jajajajajaj. Ahí no se mueve un gramo de hachis, mientras no pages el canon correspondiente, a sin que menos cuentos caperucita.
Alguien pensó en llegar hasta el final del túnel, maximizando la seguridad de los agentes, y ver donde y como desemboca, eso si, ir con el pasaporte encima...