La Ciudad Autónoma ha mantenido este jueves una reunión con la Asociación de Feriantes para abordar los problemas logísticos que amenazan la llegada de algunas de las atracciones de mayor tamaño a la Feria de Ceuta, que se celebrará del 1 al 8 de agosto.
El principal obstáculo detectado está relacionado con la capacidad de los barcos que cubren la línea marítima con la ciudad, una circunstancia que preocupa tanto a los empresarios del sector como al propio Gobierno local.
Según la información trasladada tras el encuentro, el problema afecta especialmente a los buques de Balearia, utilizados habitualmente por los feriantes para transportar sus atracciones y vehículos. Este año, las embarcaciones que prestan servicio cuentan con una menor capacidad física, lo que dificulta el embarque de los tráileres de grandes dimensiones que transportan las principales atracciones del recinto ferial.
Fuentes consultadas explican que algunos de estos vehículos superan ampliamente las dimensiones habituales, alcanzando longitudes de entre 15 y 20 metros, por lo que no pueden acceder a los barcos disponibles en la actualidad.
Esta limitación logística pone en riesgo la llegada de parte de la oferta de ocio prevista para la Feria si no se encuentra una solución en las próximas semanas.
La Ciudad mediará con las navieras
Ante esta situación, el Gobierno local ha decidido intervenir de forma directa y tiene previsto iniciar contactos con las distintas navieras para trasladarles las dificultades detectadas por los feriantes.
El objetivo es estudiar alternativas que permitan facilitar el embarque de los vehículos de mayor tamaño y garantizar que las atracciones puedan llegar a tiempo para el inicio de las fiestas.
Las conversaciones estarán lideradas por las áreas de Cultura y Turismo, que ya trabajan para encontrar una respuesta junto a las compañías marítimas. La intención es analizar las posibilidades existentes para mejorar la operativa del transporte, especialmente en lo referente a los vehículos pesados que requieren unas condiciones específicas para su traslado.
El problema no afecta únicamente a los barcos convencionales de pasajeros. Según se ha puesto de manifiesto durante la reunión, incluso el buque destinado al transporte de mercancías especiales y determinadas cargas presenta este año una capacidad inferior a la de temporadas anteriores, lo que reduce aún más las opciones disponibles para los empresarios feriantes.
Búsqueda de alternativas
Además de las conversaciones con las navieras, la Ciudad también estudia posibles soluciones junto a las empresas de transporte que operan habitualmente entre la Península y Ceuta. La finalidad es encontrar fórmulas que permitan agilizar el traslado de los vehículos de gran tonelaje y evitar retrasos que puedan comprometer el montaje del recinto ferial.
Por el momento no se ha alcanzado ninguna conclusión definitiva, aunque las administraciones implicadas mantienen abiertos los contactos con todas las partes para tratar de desbloquear la situación cuanto antes.
La prioridad pasa por garantizar que los feriantes puedan acceder a la ciudad en las mejores condiciones posibles y sin incidencias derivadas de las limitaciones de espacio en los buques.
La cuenta atrás para la Feria ya ha comenzado y el margen de maniobra es cada vez menor. Tanto el Gobierno local como el sector confían en que las negociaciones con las navieras permitan resolver un problema que, de no solucionarse, podría afectar a la presencia de algunas de las atracciones más grandes del recinto ferial y, en consecuencia, al desarrollo normal de una de las celebraciones más importantes del calendario festivo ceutí.






