El avance de las tecnologías ayuda en muchos casos. Sin embargo, se convierte en un problema cuando se hace un uso inadecuado de las mismas. Consultar síntomas en internet o en Chat GPT es uno de esos errores cometidos a diario. Esta herramienta no puede curar ni ofrecer una solución. La que sí puede hacerlo es la enfermera de referencia de los centros de salud de Ceuta.
Este miércoles el Colegio de Enfermería ha hecho hincapié en la importancia de tenerla como figura de confianza. La entidad ha salido a la calle como cada año, en esta ocasión, con un mensaje contundente sobre la necesidad de prescindir de las pantallas y sustituirlas por el cara a cara con una profesional.
Las razones de por qué aún los ciudadanos se acogen a estos canales pueden esconderse detrás del impulso de obtener una contestación con prontitud. “Creo que es por ofrecer una respuesta rápida. Posiblemente no sea adecuada, pero sí inmediata”, ha comentado Rosa Fuentes, presidenta de la organización.

Rapidez antes que seguridad
“Para acudir a una enfermera referente hay que pedir cita y desplazarse a un centro. Eso requiere tiempo. La sociedad cada vez más se acostumbra a tenerlo todo en un segundo”, ha estimado. “Las personas lo quieren así, aunque no sea fiable”, ha añadido.
“No saben que corren riesgo por ello. Es preciso valorar entre la inmediatez y la seguridad del paciente”, ha destacado. La profesional sabe de primera mano que esta es una realidad común.
“Antes ha visitado el stand un grupo de jóvenes que se han pasado. Ellos han admitido que consultan muchos temas de salud a Chat GPT”, ha concretado. “A veces ocurre que aconseja medicamentos que están contraindicados para el usuario”, ha aclarado.
Pregunta a tu enfermera
Ellas pueden atender, aconsejar e indicar independientemente de si la fuente es un malestar o procedente de una afección ya diagnosticada. Se constituyen también como puntos informativos para preguntar dudas o preocupaciones.
¿Qué puedo hacer si me siento ansioso? ¿Qué hago si mi hijo se encuentra mal? Son preguntas que tienen capacidad de responder. Ya sea por un problema a nivel mental, sexual o relacionado con la piel o la diabetes, tienen una contestación con fundamento y adaptada a cada caso.
“Preguntan sobre todo qué valores son normales en la tensión o si la tienen alta o baja. Si se detecta que algún paciente los tiene alterados, se le recomienda que acuda a su enfermera de referencia”, ha remarcado.
Las enfermeras no solo se han limitado este miércoles a trasladar cuáles son sus funciones más allá de poner una venda o asistir una cura. Las sanitarias también han enseñado información útil relacionada con la toma de la tensión o con el desarrollo de maniobras.
Atragantamientos y RCP
A los talleres se ha sumado con concurso que sortea regalos como botellas de agua o botiquines. Las clases de RCP no han faltado dentro de las actividades planteadas. La enseñanza de esta técnica ha ofrecido especificaciones sobre cómo atender a adultos y a neonatos.
No solo han mostrado qué se debe hacer en estas situaciones. La enfermera Begoña Martínez, que forma parte del 061, ha indicado cómo hay que actuar cuando se produce un atragantamiento o ante la pérdida de consciencia.

“Cuando vemos a alguien en esta situación, o primero es tratar de darle palmadas. Se recomienda que, si está tosiendo, se le permita hacerlo. Es un mecanismo eficaz para expulsar un cuerpo extraño de las vías respiratorias”, ha contado.
“Es preciso dejar que lo haga, transmitirle tranquilidad y retirar todo lo que haya alrededor que pueda dañarle. Si no tose más, hay que darle cinco palmadas con fuerza a la espalda, entre las escápulas. Si eso no hace efecto, se procede a hacer la maniobra de Heimlich o una compresión abdominal
Indicaciones a emergencias
Cualquiera podría ser testigo de una parada cardiorrespiratoria, un ahogamiento por un alimento o la pérdida de consciencia. A veces las dos últimas se combinan. Ante este último supuesto también existe un protocolo que puede efectuarse para auxiliar.
“Es necesario colocar al afectado en una posición lateral de seguridad. Al ponerle así, se le protege de que se atragante. Lo siguiente es avisar a los servicios de emergencia. Es una prioridad. No se sabe qué está ocurriendo”, ha mencionado.
Lo más importante en cualquier circunstancia de peligro es llamar a urgencias. “El primer eslabón de la cadena es avisar. No solo consiste en llamar”, ha detallado. “Es expresar qué problema hay y ofrecer datos concretos de lo que está pasando para que el centro coordinador sepa qué ayuda debe enviar”, ha agregado Martínez. “Lo relevante es que los ciudadanos tomen contacto con lo que es grave y lo que no lo es”, ha asegurado.





