Todo parece estar preparado para afrontar nuevos días críticos en una OPE que está dejando muchas meteduras de pata para el recuerdo. No solo las que hemos contado motivadas por la falta de previsión y organización que llevaron a Ceuta al colapso el pasado fin de semana, sino las sufridas por los ceutíes a los que se les toma el pelo, convirtiéndolos en víctimas de una clara desconsideración. Carriles de residente que desaparecen, barcos que se retrasan, horarios que no se cumplen y anulaciones. Todo esto que ya de por sí es grave se endulza con la más absoluta falta de información a un ‘consumidor-usuario’ que tiene todo el derecho a ser atendido. Los ceutíes no podemos ser víctimas del caos por sistema. Al igual que se pone en marcha una Operación Paso del Estrecho, la única vía de entrada y salida que se tiene para muchas familias no es otra que el embarque. Es nuestra puerta de comunicación y como tal debería tener cierto blindaje protector para quienes no disponemos de más alternativa. A pesar de ello no se nos tiene en cuenta, se nos pisotea hasta el punto de anular los escasos privilegios que se activan como es el caso del propio carril solo para residentes, que se dispone según conveniencia. La retirada es un agravio que aumenta con la falta de información y el rechazo provocado por los que muestran un claro desinterés por las reclamaciones y protestan.
No nos están regalando nada, existen derechos del consumidor inviolables que no solo son motivo de burla sino que generan ya un pasotismo entre las instituciones. Ayer mismo Delegación y Ciudad deberían haberse posicionado públicamente ante las críticas constantes formuladas por ceutíes que, tanto para salir como para regresar, se vieron literalmente atropellados.
Hubo quienes marchaban de vacaciones y perdieron enlaces porque se alteraron todos los horarios de los barcos. Los hubo que regresaban y se toparon con esperas al sol, con un carril de residentes cerrado y sin información sobre las siguientes travesías. Se optó por atender otras rutas ignorando billetes cerrados y esperas. Esto, siendo una práctica demasiado común, no generó ni una sola crítica por parte de instituciones que se supone están para velar por los derechos de los ceutíes. La indignación se queda en los papeles. La inacción es el cáncer de una administración que ya ni siquiera reacciona.







Eso es lo malo que tenemos los caballas, mucho pico en las redes sociales, muchas cartitas a lis periodicos, etc, pero luego se organiza una manifestacion por cualquier causa justificada y acudimos cuatro gatos, nos faltan los c......que tienen otros pueblos para reivindicar nuestros derechos
Pues todos a bloquear las entrada de los barcos, lo mismo que hicieron los del embolsamiento y lo pronto que reaccionaron las autoridades, sino se deja libre el carril no sale nadie, aunque llamen a la policía, y ahora nos dan agua,comida? Esa es la diferencia...