Este sábado, 17 de enero, a eso de las 14:00 horas, AD Ceuta y Real Valladolid se verán las caras por segunda vez en esta temporada. Será la primera vez que lo hagan en el Alfonso Murube.
Ambos equipos se medirán en dos escenarios completamente alejados de lo que esperaría cada uno al inicio de temporada. Quizá con los papeles intercambiados uno podría haber creído el escenario si se le planteara en agosto.
La ida
En la ida el partido ya es conocido. Un Ceuta nervioso, agarrotado y dubitativo pagó la novatada en el José Zorrilla. Las pérdidas, la desatención y la poca contundencia condenaron a los caballas en un partido muy especial, la vuelta a la Segunda División 45 años después.

Un doblete de Amath N’Diaye y otro tanto de Iván San José ‘Chuki’ dejaron tres tantos en el luminoso que certificaron un ‘vapuleo’ de bienvenida al fútbol profesional. Desde entonces, todo ha cambiado.
El camino hasta hoy
El Ceuta perdería sus dos siguientes partidos contra Sporting de Gijón y Racing de Santander. El Valladolid ganaría su choque en Castellón y empataría contra el Córdoba.
Desde la Jornada 4, los equipos están en unas puntuaciones increíblemente dispares. El Ceuta ganó al Huesca con aquel tanto de Obeng que desató la euforia del Murube. Unos primeros tres puntos que empezaron a trazar el camino hasta los 32 de hoy. El Valladolid desde entonces tan solo ha sumado 18 puntos.
Unos han ido enderezando su temporada hasta colocarse ‘de extranjis’ en una lucha quimérica, la de los playoffs. Los otros, que iban colocados en todas las quinielas como candidatos a ascender (propio de los equipos que recién descienden de categoría) a la manera del rebote, se encuentran en una situación peliaguda, a dos del descenso.
El equipo caballa, que si bien perdió en Málaga, venía de una dinámica de mes y medio sin conocer la derrota. El Valladolid, por su lado, perdió 3-0 en Leganés (otro recién llegado de la división de oro que está viviendo un ‘vía crucis’ similar al de los pucelanos) para agravar una crisis deportiva que viene de la mano de una salida con la que realmente su dirección deportiva no contaba. El equipo vallisoletano, además, solo ha ganado dos encuentros desde el 3 de noviembre.

Caos en el banquillo del Pucela
En España uno normalmente está acostumbrado a que las salidas de los técnicos sea por cese o por dimisión, uno no está hecho a ver con normalidad en las ligas nacionales pagos de cláusulas en mitad de temporada por un técnico. Pero eso ocurrió en Valladolid.
El Real Oviedo, en una situación límite de lucha por la permanencia en su vuelta a la Primera División, decidió ir a por su tercer entrenador del curso. Ambos propietarios de los dos clubes tienen buenas relaciones institucionales, son los dos de México y suelen tratar, y se llevó a cabo una operación. Los carbayones abonaron la cláusula de Guillermo Almada.
A la salida de Almada, Sisi González se hizo cargo del banquillo de manera interina durante un partido que perdieron ante el Eibar. Ahora, Luis Tevenet, con dos temporadas de trayectoria en el fútbol profesional, está al mando. Aún no ha ganado con el Pucela.
Las vueltas del fútbol, lo impredecible del mismo y lo largas que son las temporadas se evidencian en este reencuentro. Un partido que, además, como dato aparte, será la primera vez que Anuar Tuhami reciba en su casa al equipo que lo formó y le dio la gran mayoría de su carrera.






