Ceuta se hace cargo ya de 480 menores marroquíes. En el CETI, la cifra de acogidos supera ya los 800 tras las continuas entradas en Ceuta, sobre todo a nado, pero también sorteando la valla.
Subsaharianos, argelinos, marroquíes, sirios y palestinos integran las nacionalidades mayoritarias en el centro del Jaral, que solo ha registrado hasta la fecha salidas reducidas de grupos a la Península, lo que no sirve para aliviar una presión que va a más y que supera el tope de plazas que puede ofrecer el centro, poco más de 500.
Los intentos de entrada por los espigones, pero también por el vallado continúan. A pesar de la cooperación entre la Guardia Civil y la Marina de Marruecos para intentar evitar las entradas masivas por mar, a diarios pequeños grupos consiguen cruzar a Ceuta.
Esta pasada noche lo hizo una decena. Los nadadores buscan el pase todos los días, no hay parón, y eso incide directamente en los recursos de la propia Guardia Civil, cuyo Servicio Marítimo está centrado exclusivamente en salvar vidas en el mar, con jornadas de trabajo sin descanso.
Desde Marruecos no cesan los intentos de pase. Adultos y menores, cada vez más niñas y subsaharianos.
Ceuta lanzó su particular petición de auxilio para poder derivar menores a la Península, toda vez que los recursos extraordinarios de los que dispone se ven desbordados con entradas como las que pueden producirse en solo horas.
Desde que terminó la Feria han entrado unos 20 menores, y, aunque las cifras son más bajas que en agosto de 2024 (un 18% menos), la presión no cesa.
Cada noche es la misma rutina. Salen las embarcaciones del Instituto Armado, el COS y los búhos visionan las llegadas de nadadores o personas que se aproximan a la valla, y se activa su interceptación.
De todo esto el Gobierno de España no habla, pero debería hacerlo, pues refleja la auténtica presión a la que se enfrenta la Guardia Civil.
Hay jornadas en las que los agentes no pueden siquiera parar ante las constantes salidas de nadadores.
Y no se trata de recogerlos del mar, sino que hay que localizarlos chocando a menudo con nieblas que merman la visibilidad o con temporales que convierten cada rescate en un auténtico riesgo para la vida de quien quiere entrar en Ceuta y de los propios agentes de la Benemérita.
La ocupación del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes, completamente desbordado, y la imposibilidad del Gobierno local de buscar más recursos para acoger menores llevan a Ceuta a una situación límite.
Pero no solo por lo que hay, por lo que se ve, sino por lo que puede pasar de seguir así esa presión.
Mientras esta es la situación que se produce en Ceuta, en Castillejos la Gendarmería ha desmantelado una red que incitaba a los pases de inmigrantes.
Con información aportada por la Unidad Central de Investigaciones Judiciales en coordinación con la Unidad Central de Inteligencia y Documentación, se ha actuado sobre una red, tal y como recogen medios marroquíes como Bladna24.
Varias personas habían intercambiado llamadas telefónicas con el principal sospechoso, quien presuntamente creó un grupo de comunicación en la plataforma WhatsApp para captar a jóvenes de diferentes ciudades marroquíes y animarlos a organizar un pase clandestino masivo.
Las investigaciones, supervisadas por la Fiscalía competente de Tetuán, revelaron además la implicación de un menor, originario de una de las aldeas de Sidi Allal El Bahraoui.
El fabricante de motores de aviación Pratt & Whitney Canadá ha inaugurado una nueva planta…
Tánger alberga el XI Encuentro Hispano-Marroquí de la Industria Automotriz. Este evento, coordinado por la…
Emilio Carreira presentó este jueves su novela ‘Sórdida’ en un acto que congregó a buena…
La suspensión del derecho a la prestación por desempleo por parte del Servicio Público de…
La consejera de Educación, Cultura y Juventud de Ceuta, Pilar Orozco, ha mantenido una reunión…
Este fin de semana, la Agrupación Deportiva Ceuta recibirá al líder en el que será…