El cementerio de Sidi Embarek ha acogido este jueves el entierro de 12 personas que, en su mayoría (9), fallecieron en la tragedia del espigón del Tarajal, todas están identificadas. Murieron en Ceuta. Entre ellos está la única mujer cuyo cuerpo sin vida fue localizado en la zona.
Marruecos no aceptó la repatriación de ninguno de ellos y a pesar de saberse quiénes son se les ha tenido que dar sepultura en Ceuta.
Entre los que se entierran hoy estaba Mohamed Said, el joven cuyo cuerpo ya había cruzado la frontera en un ataúd y Marruecos impidió la entrada del coche de la funeraria. Falleció en el hospital días después de haber cruzado el espigón.
Sus padres han acudido al cementerio para rezarle, aunque su deseo hubiera sido llevarlo a Rincón.
También está Youssef El Haity, el fallecido en la playa del Chorrillo hace unas semanas. Ellos son los dos únicos que no murieron en la avalancha. Además se ha enterrado un chico que murió el 25 de julio.
Los únicos 9 que perdieron la vida en la tragedia del espigón que han podido ser identificados han recibido esta tarde sepultura, después de días en los que fueron despedidos los que nunca se ha sabido la identidad, tanto marroquíes como subsaharianos.
Una repatriación imposible
Marruecos no ha aceptado la repatriación de los cuerpos de estos marroquíes que estaban plenamente identificados. La excusa dada de no conocer sus orígenes es falsa, toda vez que todos los que perdieron la vida fueron reconocidos plenamente por la Guardia Civil.
Hay un expediente judicial con todos sus datos, se sabe las identidades y que son marroquíes, pero el vecino país se ha negado a aceptarlos para dolor de sus familias.
El entierro de esta tarde ha contado con gran asistencia de personas, muchos familiares de los chicos fallecidos que han tenido que despedirlos aquí, a este lado de la frontera por la indignidad de Marruecos que no ha atendido ni el último deseo de estos parientes.
Los muertos en esta tragedia están enterrados en la misma parte del cementerio, la zona nueva en donde hace poco fueron habilitadas nuevas tumbas. Solo uno ha sido sepultado en otra tumba más alejada.
Aquí quedarán por siempre sus historias, las de las víctimas de la tragedia del Tarajal, la más grave de todas las que se han producido en nuestra ciudad asociada a la inmigración.
Entierros colectivos
Desde el viernes pasado, se han llevado a cabo entierros colectivos en el cementerio de Sidi Embarek.
Nunca antes se habían producido de esta manera. En días se les ha dado sepultura a más de 90 cuerpos, contando con la asistencia de los trabajadores del lugar, la funeraria Al-Qadr y los que siempre están en estas despedidas. Todos son sin identificar, tanto marroquíes como subsaharianos.
El personal de la Consejería de Sanidad ha estado en todos los entierros llevados a cabo, en la que es la fase final, la más dura.
Las tumbas en las que están enterrados los cuerpos de los 10 hombres son del número 5488 al 5499. El de la única mujer, Salma, está en la tumba número 5498.
De los 12 fallecidos, 9 identificados están asociados a la tragedia del Tarajal se llamaban Ayoub Kallout, Abdeslam Hassani, Tabakkouht Nordinne, Salma Magouh, Ibrahim Elhongari, Abdelmomim Zrioul, Younes Ihouf, Yassine Oustane y Mounir Douch. Han sido reconocidos por huellas o muestras de ADN.
Todas sus familias fueron informadas de que sus cuerpos estaban identificados por la Guardia Civil, pero Marruecos se ha negado a aceptar esa comunicación y ha rechazado las querencias de sus seres queridos para que fueran enterrados en su país. Así se escribe la otra parte de la tragedia del espigón del Tarajal.






