La IV edición de Bet on Ceuta volvió a demostrar que los grandes eventos no solo se miden por la calidad de sus ponencias, sino también por su capacidad de generar conexiones, energía y comunidad.
La celebración de este nuevo encuentro pone de manifiesto que la línea estratégica que la ciudad ha decidido asumir sin ambigüedades tiene un presente y un futuro claros: convertirse en un polo tecnológico vinculado a la economía digital en todos sus aspectos, no solo el juego online, sino en toda la amplitud del entorno digital, para el que está trabajando sin pausa.
Y Ceuta está poniendo todo de su parte para que esta idea de un cambio estructural sea un camino definitivo ante la necesidad de reinventarse, apoyado en la fiscalidad, la atracción de empresas y la generación de empleo cualificado.
Las cifras avalan este camino: cerca de 1.500 empleos directos, el 12% del PIB de Ceuta, el amplio número de empresas asentadas en la ciudad que, por cierto, no para de crecer, así como nuevas industrias que llaman a otras puertas digitales que vienen a completar el mágico círculo de esa economía sobre la que se ha fijado la meta.
En conjunto, Bet On Ceuta funciona ya menos como evento sectorial y más como termómetro político de una apuesta clara: la de una ciudad que busca redefinirse como hub tecnológico, aunque el reto sigue siendo asegurar que ese crecimiento sea sostenible, equilibrado y socialmente compartido.
El mensaje compartido a lo largo de toda la jornada de este jueves fue claro y transversal: el proceso de transformación económica de Ceuta no solo está en marcha, sino que aún tiene un amplio recorrido por delante.
Una idea que no se presenta como consigna, sino como convicción compartida entre los distintos actores que están participando activamente en esta evolución.






