Ceuta tiene ante sí un horizonte complicado. Existe una clara tendencia a enrarecer todo, a generar enfrentamientos, a tensar unas relaciones llevándolas a los caminos en los que el diálogo no exista. Eso se nota en la calle, se nota en la bandera elegida por algún que otro partido que chapotea entre los conflictos y el odio. Esto en cualquier otra ciudad de España puede ser una mera anécdota, pero en Ceuta es cuestión de suma importancia. No podemos jugar a convertirnos en químicos que experimentan dentro de un laboratorio de intereses con las fórmulas oportunistas. No. Aquí cualquier chispa avivada puede generar un problema de suma preocupación social y puede quebrar muchos años de trabajo, conocimiento e integración por el que han peleado muchos partidos. Ceuta, al igual que sucede en Melilla, debe mirar hacia ese futuro con ganas de avanzar en las mejoras y de lograr que el manido asunto de la frontera deje de ser una pesadilla. Hoy FAROTV da cabida a una entrevista con el presidente de la Ciudad, Juan Vivas. Entrevista en la que deja claros muchos asuntos: el futuro panorama político, su decisión de presentarse, la actual situación de Ceuta, pero, sobre todo, la pesadilla de la frontera. Un monstruo que nos ha devorado. Nos ha comido poco a poco y se erige en un riesgo que puede dañar seriamente el equilibrio de la ciudad. En la próxima Conferencia de Presidentes, los gobiernos de Ceuta y Melilla tienen claro que expondrán este asunto, como el de los MENA, confiando en que haya un talante debido en ese foro. Debe haberlo, como también una respuesta firme, porque lo que no se puede permitir es que las dos hermanas se conviertan en las ‘malqueridas’ de una España que se empeñe en arriconarlas, en dejarlas de lado, en desatender unos problemas que no son generados ni por Ceuta ni por Melilla. Ni es justo ni debe ser permitido.






