Opinión

El Ceti de los coroneles

El Gobierno del Partido Popular no se ha molestado en continuar la buena política socialista en relación con el CETI de intentar incardinarlo en una ciudad como la nuestra, de manera que no se vea como un elemento extraño que se encuentra en la carretera del Jaral. Recuerdo, desde luego, con alegría la etapa del último civil que estuvo al frente de esta institución, el diplomático Carlos Bengoechea. Eran tiempos distintos, donde el CETI era un centro dependiente de la Administración General del Estado que estaba abierto a los medios de comunicación. No había una política de hechos consumados, de silencio, de frontera, de establecer una barrera entre Ceuta y los inmigrantes tanto subsaharianos como argelinos que viven en el mismo. Pero además, existían más actividades donde se buscaba esa interacción entre los habitantes del CETI y quienes estamos en esta tierra por convicción y no, como en el caso de ellos, por necesidad.

Sin embargo, llegaron los tiempos de los coroneles, no de los coroneles griegos, ni muchos menos, sino de los nuevos directores del CETI que, en estos cinco años, han sido militares profesionales. En el primero de los casos, del coronel de la Guardia Civil, Carlos Guitard, que ya con anterioridad había sido máximo responsable de la Comandancia de la Benemérita. Y hace unos meses llegó un antiguo coronel del Ejército destinado en nuestra ciudad y que por cumplir los dos años de mando ya había sido enviado a la Peninsula, Ricardo Espíritu Navarro.

Siempre he escrito que me muestro contrario a que mandos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado o de las Fuerzas Armadas puedan estar al frente de puestos que necesitan, por supuesto, más mano izquierda y no una filosofía que poco o nada tiene que ver con la inmigración.

Pero vamos, ni Guitard ni Espíritu Navarro tienen la culpa de que el CETI de Ceuta se haya convertido en un búnker. Nada más que reciben órdenes y el centralismo es quien da o quita los permisos para la visita al mismo.

Vuelvo a repetir que me parece una equivocación que el CETI sea una isla dentro de casi otra isla que es Ceuta. Encontrar un punto de equilibrio es lo sano y lo lógico. La política de puertas abiertas, de transparencia no está reñida con el cumplimiento de las normas. El CETI no puede ser, por los siglos de los siglos, un lugar perdido en el Monte del Jaral. Y hubo quien logró todo lo contrario, pero el hombre es el único animal que es capaz si tu contrario lo hace bien, de empeñarse en empeorarlo.

Entradas recientes

Ceuta y Melilla participan por primera vez en el Encuentro de Consejos Escolares

Los presidentes de los Foros de la Educación de Ceuta y Melilla, José Manuel Pérez…

20/05/2026

Se aproxima una ola de calor en Marruecos con temperaturas de hasta 42 grados

Marruecos afrontará durante los próximos días una importante subida de temperaturas que dejará valores de…

20/05/2026

Eid al-Adha 2026: una cena intercultural donde reina la alegría

El ambiente festivo del Eid al-Adha 2026 ya se siente en el ambiente con la…

20/05/2026

Nuevo golpe al petaqueo: 12.000 litros de combustible intervenidos

La Guardia Civil ha asestado un nuevo golpe al petaqueo con la intervención de cerca…

20/05/2026

Estos son los equipos de Ceuta que estarán en el Campeonato de España de clubes futsal

Ya tenemos a todos los equipos de fútbol sala que representarán a Ceuta esta temporada…

20/05/2026

Padres denuncian humillaciones a alumnos de 5º B en el CEIP Juan Morejón

Padres y madres del CEIP Juan Morejón han presentado una denuncia formal ante la Inspección…

20/05/2026