La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha mostrado su preocupación tras la negativa del Gobierno de retirar las concertinas en Ceuta y Melilla en respuesta a la Proposición no de Ley presentada por CiU. En diciembre de 2013 también fue rechazada otra Proposición que en este caso presentaba el PSOE.
Estrella Galán, secretaria general de CEAR, es tajante ante esta postura. “Este es el control fronterizo del Gobierno: la instalación de vallas coronadas con cuchillas en Ceuta y Melilla. Las concertinas ya fueron retiradas en 2007 de la valla de Melilla debido a las terribles consecuencias de su uso, ya que se constató la gravedad de las lesiones que producían a las personas que intentaban saltar la valla, llegando incluso a provocar la muerte”, explica. A pesar de que el número de heridos es cuantioso, no existen datos oficiales sobre el número de personas heridas y la gravedad de las lesiones.
Para CEAR es urgente y necesario que las políticas de control de flujos migratorios adopten un enfoque centrado en el respeto de los derechos y las vidas humanas y no exclusivamente en cuestiones de seguridad. Por todo ello, la secretaria general de la oenegé ha recordado que “las vallas con concertinas no pueden ser utilizadas como método disuasorio para evitar la entrada de personas en España, ya que ponen en grave peligro su vida e integridad física demostrando un alto nivel de crueldad”. CEAR insiste en que muchas de las personas que llegan a nuestras fronteras de manera irregular son potenciales refugiadas y necesitadas de protección internacional, ya que huyen de conflictos y de graves violaciones de derechos humanos en países como Siria, Mali, Nigeria y República Centroafricana





