El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Iñaki Barrón, ha explicado que la causa más probable del descarrilamiento del tren Iryo en Adamuz, Córdoba, que posteriormente colisionó con un tren Alvia, se centra en “la interacción entre la vía y el tren”. Este siniestro ha dejado hasta el momento al menos 40 fallecidos y numerosos heridos de diversa consideración además de desaparecidos, entre los que se encuentra el capitán enfermero del Tercio Duque de Alba II de la Legión de Ceuta.
“No parece que (el descarrilamiento) sea un problema humano, ni de señalización, ni de electrificación... Si lo que ha producido todo ha sido el descarrilamiento de un tren, lo que interviene en un descarrilamiento siempre es la interacción entre la vía y el vehículo”, indicó Barrón en el canal 24H de RTVE.
Según lo publicado en EFE, el presidente insistió en que esta relación es “minúscula, pero a la vez crítica y fundamental”, y que su análisis será clave para determinar las circunstancias exactas del accidente.
El papel del bogie y la complejidad de la dinámica ferroviaria
Barrón destacó la importancia del bogie, la estructura con ruedas situada bajo cada vagón que guía el tren en curvas y soporta su peso. “Si esa pieza está bien —que parece que lo está—, todo apunta a que el origen del siniestro se produjo en la interacción del vehículo con la infraestructura”, explicó.
Esta interacción, señaló, “soporta muchas tensiones y tiene dinámica muy compleja”, por lo que la comisión insiste en evitar especulaciones hasta contar con un análisis detallado.
#AccidenteFerroviario | El Equipo Central de Inspecciones Oculares #ECIO de la #GuardiaCivil realiza el examen exhaustivo de la zona del siniestro.
Busca evidencias clave y recoge muestras para la plena identificación de las víctimas y el esclarecimiento de las causas.… pic.twitter.com/Tqq8ZTuYst
— Guardia Civil (@guardiacivil) January 19, 2026
La situación de las vías tras el impacto
En referencia a las imágenes difundidas por la Guardia Civil, que muestran roturas en la vía, Barrón señaló la “brutalidad del impacto”, considerando que los trenes implicados superaban las 200 o 300 toneladas y circulaban a más de 200 kilómetros por hora.
“Hay una ‘papilla’, no se sabe lo que es carril, lo que es traviesa y lo que son balastos”, afirmó, insistiendo en que es crucial determinar la situación previa de la vía y los elementos involucrados para esclarecer el accidente.
El presidente de la CIAF restó importancia a la última revisión del tren Iryo, realizada el 15 de enero, recordando que el material rodante se revisa “cada dos o tres días”, y subrayó la necesidad de prudencia ante la información que se difunde.
Investigación en curso y prioridades
Aunque Barrón se encontraba en Chile por compromisos profesionales, confirmó que tres miembros de la comisión de investigación están desplazados al lugar del accidente, junto con responsables de Adif, Renfe e Iryo, trabajando en la recuperación de piezas clave y en la identificación de cuerpos.
“La prioridad ahora mismo es recuperar todos los cuerpos de los fallecidos en los dos convoyes que cayeron sobre el terraplén”, indicó. La comisión también estudiará la vía “aguas arriba” para entender cómo se produjo el descarrilamiento y evitar que situaciones similares se repitan.
“No queremos establecer responsabilidades, eso será labor de la justicia, pero sí evitar nuevos incidentes”, concluyó Barrón, reiterando la necesidad de mantener la calma y la prudencia mientras se desarrollan las investigaciones técnicas.

Una rotura de la vía: ¿causa o consecuencia?
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha subrayado que la investigación del accidente ferroviario de Adamuz debe determinar si la rotura de un tramo de la vía detectado en el lugar del siniestro es “la causa o la consecuencia” del descarrilamiento del tren Iryo, que posteriormente colisionó con un Alvia, causando al menos 40 fallecidos.
“Determinar en este momento que hay un problema de soldadura es totalmente inviable”, señaló Puente en una de las múltiples entrevistas televisivas que ofreció el lunes por la tarde-noche.
El ministro insistió en que el accidente ha “destrozado parte de la infraestructura”, y que los investigadores continúan recopilando datos para clarificar lo sucedido, advirtiendo que cualquier tesis al respecto “es una especulación más, como otras”.
Puente explicó que el descarrilamiento se produjo en el octavo vagón del Iryo, en un tramo recto, lo que lo convierte en un accidente “totalmente infrecuente en la operativa ferroviaria”. Asimismo, aclaró que las vibraciones que algunos pasajeros percibieron previamente no tienen constancia de que estén relacionadas directamente con el siniestro y que, en general, estas oscilaciones no guardan relación con el accidente.
La investigación apunta a la rotura de la vía
La causa del descarrilamiento del tren Iryo que colisionó con un Alvia, provocando al menos 40 fallecidos, podría estar relacionada con la rotura de un tramo de la vía, aunque aún se estudia si se trata de “causa o consecuencia” del siniestro.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) continúa recopilando datos en el lugar, mientras los equipos de rescate instalan grúas para levantar los vagones y recuperar los cuerpos de las víctimas.
Hasta ahora, 37 cadáveres han sido trasladados al Instituto de Medicina Legal de Córdoba, y se han realizado 23 autopsias, mientras que 43 personas siguen reportadas como desaparecidas.
Medidas de transporte y alternativas mientras se restaura la línea
Renfe ha activado un plan alternativo de transporte que combina tren de alta velocidad y autobús entre Villanueva de Córdoba y Córdoba, permitiendo la conexión entre Madrid y Andalucía mientras se mantiene interrumpida la línea.
El operativo ofrece ocho frecuencias diarias entre Sevilla y Madrid y seis entre Málaga y la capital. Asimismo, Iberia y Air Europa han reforzado vuelos con más asientos en las rutas Madrid–Sevilla y Madrid–Málaga hasta el viernes, garantizando alternativas de movilidad mientras se trabaja en la reapertura total de la línea, prevista inicialmente para el 2 de febrero.






