No debería ser noticia, pero el caso es que PP y PSOE de la Ciudad Autónoma coinciden no sólo en la postura a adoptar para hacer frente al Ministerio de Industria acerca de los planes del Gobierno de ignorar Ceuta y no construir una conexión eléctrica prometida en febrero, con la península sino también al otorgarse un margen de maniobra, aguardando confirmaciones oficiales, aunque las cartas están sobre la mesa.
De este modo, si Guillermo Martínez, consejero de Fomento y Medio Ambiente, afirmaba el miércoles que “debido a que el cableado es una parte importante para la resolución del problema de suministro y las numerosas averías que sufren los ceutíes y el Gobierno de la Ciudad, en caso de confirmación de exclusión en el proyecto de infraestructuras pediremos que nuestro caso se agilice cuanto antes, gobierne quien gobierne”; ayer fue José Antonio Carracao, secretario general del PSOE en Ceuta, quien, tras reconocer “que el asunto está un poco apartado a la espera de ser tratado en la semana que entra con la rigurosidad que merece”, se posicionó “en una postura muy parecida a la que defiende el PP puesto que nosotros también creemos que es absolutamente necesario que se construya un cableado eléctrico entre Ceuta y la península, así que digamos que ambas formaciones, con los matices que la diferencian, coinciden en la identificación del problema y en la propuesta de solución”.
Carracao recordó en este sentido que “esta necesidad estructural y tecnológica es, desde hace tiempo, uno de nuestros pilares en cada proyecto electoral, una constante que no sólo no aminoraremos sino que trabajaremos en ello para poder ofrecer una propuesta que el partido que gobierne el país, sea del color que sea, no podrá rechazar”.
¿Pero acaso el hecho de que Gobierne España el PSOE y de que éste no atienda las peticiones del líder de dicha formación en Ceuta evidencia un supuesto mal clima o una probable zancadilla? “Nada de eso, no lo veo así”, responde Carracao, “es más, estoy absolutamente convencido de ello, porque mantego una comunicación directa con Miguel Sebastián, ministro de Industria, y me consta que valora mucho la propuesta de Ceuta, lo que ocurre es que no es un asunto sencillo, y menos aún en una época de crisis económica profunda, por lo que entiendo que el Ministerio difiera en algunos puntos, maneje los tiempos de actuación y considere que se tenga que cambiar en algunos puntos concretos, de los que nos informaremos en estos días ”. En cualquier caso, “sea cual sea la postura o el argumento del Ministerio”, el líder socialista asegura que “nuestro posicionamiento será luchar por conseguir la conexión con la península porque entendemos que es una prioridad desde hace años e incluso décadas”.
De este modo, PP y PSOE se unirían, al menos simbólicamente, ante una más que probable confirmación de cambio de planes de Madrid –la aprobación definitiva depende de la audiencia pública–, después de que hace tan sólo siete meses el Ministerio de Industria dio un visto bueno a Ceuta –que ahora se ignora– en la construcción de un cableado que conectara Ceuta con Algeciras a través de los cerca de veinte kilómetros que la separan, proyecto estimado en un presupuesto cercano a los cincuenta millones de euros que se encuadrarían en los 16.500 millones de euros que España planea gastarse entre el próximo año y el 2020 en materia de inversiones de infraestructuras de transporte, distribución y almacenamiento de electricidad y gas.
Marruecos, una alternativa cara
Además de la ‘vía española’, existe una segunda opción de dotar a la Ciudad Autónoma de Ceuta de una sólida red eléctrica en aras de que el abastecimiento de energía esté asegurado y ésta no es otra que la de tender una línea aérea por territorio marroquí, algo que dependería de la colaboración del país vecino. No obstante, y tras años en los que esta opción se ha estudiado, tanto PP y PSOE parecen haberla desechado “porque resulta cara, es de compleja ejecución, resulta rebuscada y es, en definitiva, una mala alternativa”, valora el secretario general del PSOE en Ceuta, José Antonio Carracao. Mantiene la misma posición la formación popular, cuyo consejero de Fomento y Medio Ambiente, Guillermo Martínez, “desecha cualquier vía que no sea la de la península y Ceuta porque, sencillamente, sería peor, tal y como hemos comprobado después de años de estudio y trabajo para dirimir cual sería el mejor proyecto posible, que no es otro que el que presentamos en febrero y se le dio el visto bueno antes de esta contraorden insólita”.





