El grupo de hackers Jabaroot, que desde hace más de un año protagoniza numerosas filtraciones de información sensible en Marruecos, ha amenazado con revelar los nombres de los agentes que trabajan para los servicios de inteligencia marroquíes aprovechando la crisis desencadenada tras la entrada masiva de personas en Ceuta a finales de julio.
La información ha sido publicada por El Confidencial, que señala que Jabaroot ha dado un nuevo paso en sus amenazas contra las autoridades marroquíes al asegurar que dispone de información sobre agentes de la Dirección General de Supervisión del Territorio (DGST), el servicio de inteligencia interior dirigido por Abdellatif Hammouchi, quien también ocupa la jefatura de la Policía marroquí.
Una primera lista de agentes
Para demostrar que sus amenazas son serias, Jabaroot publicó en su canal de Telegram los nombres y las fechas de nacimiento de una veintena de agentes de la DGST. El grupo asegura, además, disponer de otra base de datos que contendría alrededor de 70.000 nombres.
Según recoge El Confidencial, las amenazas del grupo son consideradas relevantes debido a su historial de filtraciones. Los documentos y bases de datos difundidos anteriormente por Jabaroot han resultado ser ciertos, de acuerdo con la información publicada por el medio.
Las autoridades marroquíes han acusado a estos hackers de actuar a sueldo de Argelia, país considerado su principal enemigo. Sin embargo, expertos en ciberseguridad y fuentes de inteligencia consultadas por El Confidencial ponen en duda esta hipótesis y reconocen que no está claro quién se encuentra realmente detrás del grupo. La consultora Navakintelligence atribuye las filtraciones a un único exagente.
El grupo señala al entorno del palacio real marroquí
Jabaroot comenzó a publicar mensajes relacionados con Ceuta el pasado 7 de agosto. Entre sus demandas figuran unas disculpas oficiales por lo sucedido, la declaración de un luto nacional y la suspensión de las elecciones legislativas marroquíes previstas para el 23 de septiembre.
Esta semana, sin embargo, el grupo ha incrementado sus acusaciones y ha difundido su propia versión sobre lo ocurrido a finales de julio en el entorno del palacio real marroquí.
Según Jabaroot, la operación habría sido planificada por Fouad Ali el Himma, principal consejero del rey Mohamed VI, junto a otro consejero cuyo nombre no identifica expresamente. Los hackers sostienen que el objetivo habría sido poner a España en una situación difícil y aseguran que la actuación se produjo con conocimiento de un "país grande" y de un "Estado ficticio", en una referencia que, según El Confidencial, apuntaría a Estados Unidos e Israel.
El grupo, no obstante, exculpa al monarca marroquí. En sus mensajes afirma que Mohamed VI no habría tenido conocimiento de los acontecimientos relacionados con Ceuta.
Las acusaciones también se dirigen contra Hammouchi, a quien Jabaroot atribuye la ejecución de la denominada operación ceutí. Los hackers aseguran que el máximo responsable de la inteligencia interior marroquí teme convertirse en el "cabeza de turco" de lo ocurrido.

Las filtraciones que preceden a la crisis de Ceuta
El historial de Jabaroot se remonta a abril del año pasado y acumula numerosas filtraciones publicadas a través de Telegram. Entre ellas figura una lista de unos 3.400 empleados de los palacios reales, además de información correspondiente a alrededor de dos millones de afiliados a la Seguridad Social.
El grupo también ha difundido documentos relacionados con las propiedades inmobiliarias de Nasser Bourita, ministro de Asuntos Exteriores; Yassin Mansouri, director de la inteligencia exterior marroquí (DGED); y Mohamed Raji, considerado el número dos de la DGST y responsable de las escuchas de este organismo.
El alcance de estas filtraciones llevó al rey Mohamed VI a destituir en septiembre al general Mostafa Rabil, que dirigía la Dirección General de Seguridad de los Sistemas de Información. Fue sustituido por el general Abdellah Boutrig, hasta entonces inspector jefe adjunto de las transmisiones de las Fuerzas Armadas Reales.
Una versión que coincide con una investigación previa
La versión difundida ahora por Jabaroot presenta algunos puntos coincidentes con una información publicada por El Confidencial el pasado 12 de agosto, basada en los testimonios de dos exagentes marroquíes exiliados.
Según aquellos testimonios, la decisión de permitir el flujo migratorio hacia Ceuta habría surgido en un reducido núcleo de poder en el que tendrían especial peso Fouad Ali el Himma y Abdellatif Hammouchi. El objetivo habría sido mostrar el malestar de Marruecos por los artículos publicados en julio por 14 medios de comunicación sobre las prácticas de los servicios secretos marroquíes.
Ceuta habría sido escogida por su consideración como un punto débil, mientras que parte de la investigación periodística colectiva se desarrolló en España.
El Confidencial recuerda además que las filtraciones de Jabaroot no constituyen el primer episodio de este tipo que afecta a los servicios de inteligencia marroquíes. En otoño de 2014, cientos de documentos y correos electrónicos de la diplomacia y la inteligencia exterior marroquíes fueron difundidos en internet en una operación que el medio atribuye a la Dirección General de Seguridad Exterior francesa (DGSE).
La actual amenaza de Jabaroot abre así un nuevo escenario en plena crisis de Ceuta: el grupo asegura tener información suficiente para identificar a miles de miembros de la inteligencia interior marroquí y amenaza con hacerla pública.







Pues si se confirma que la operación ha sido orquestada por un círculo cercano a Mohamed VI, pero sin su conocimiento, Mohamed VI no debería parar hasta descubrir quién actúa a sus espaldas y lo destituiría o lo metería en la cárcel por haber ordenado esa ofensiva contra España, poniendo muchas vidas de marroquíes en peligro y dañando así la imagen de Marruecos.
Y lo segundo que debería hacer Mohamed VI es pedir disculpas a España y a los ceutíes por el mal que han causado las cabezas pensantes de esta entrada masiva.