Sábado de Cuna de la Legión. El décimo de la historia de Ceuta. Una ciudad lista, engalanada, perfumada y pintada. Todo estaba en orden con rectitud marcial para el día en el que la ‘Perla del Mediterráneo’ hace de anfitrión para miles de visitantes de todos los lados del país, e incluso de fuera de él.
Desde las 10:00 de la mañana, las Murallas Reales son el epicentro, la capital, el corazón y el motor de la ciudad con la prueba reina.
El sábado más prestigioso de Ceuta ha pegado su característico cañonazo. Con él, los 6.000 inscritos que han luchado contra vientos, mareas, codos y rodillas para hacerse con su dorsal, ahora tienen que hacerlo contra ellos mismos a lo largo del recorrido.
Cerca de 5.000 preinscritos se han quedado en la orilla, comiendo arena o arrastrados por la resaca a buscar otro intento el año que viene. El premio ya lo tienen todos los que tienen dorsal: ser parte de un evento con el sello de calidad caballa.
Porque esto, no es una competición cualquiera, no es una carrera más en Ceuta, no es un desafío de mañana que será premiado al mediodía, es una prueba con un marcado carácter militar, en la que los atletas se enfrentan a un recorrido conocidos por su orografía compleja y sus apabullantes paisajes, y que la lucha, los estragos y las piernas tendrán que ser uno en ánimo de unirse a espíritu legionario, pilar de la prueba.
Mañana de Cuna, con ambiente de Cuna
Era de esperar que los alrededores de la salida, en las Murallas Reales de la ciudad autónoma, cientos de personas empezaran a congregarse cerca de una hora antes del prestigioso, famoso y simbólico cañonazo que da comienzo a la prueba. Luego otros cientos, y otros más, y así hasta llegar a los 6.000.

La lluvia del día previo tenía los nervios en tensión, pero Ceuta sabía lo que venía, y los legionarios invitados por un día también. El día se portó, se prestó, y el frío del invierno tardío se mezclaba como leche y café con los amagos cálidos de los primeros soplos de primavera.
Palabras del coronel jefe
Antes de comenzar, el coronel jefe del Tercio Duque de Alba 2º de La Legión Cayetano José Martínez Alonso, dedicó unas palabras. Agradeció a los participantes las diez ediciones y prometió una más.
Entre sus agradecimientos, destacó la dedicatoria. Esta Cuna va para Álvaro García, capitán médico de la Legión, fallecido en la tragedia ferroviaria de Adamuz.

Cañonazo y a correr
Cuando el reloj marcó las 10:00, llegó el momento. El Presidente de la Ciudad, Juan Vivas, dio el celebérrimo cañonazo de salida, y tras él, comenzó la competición. Primero, salieron las bicicletas; tras él los corredores. La Legión y su alfombra se convirtieron en escenario.
La Cuna de la Legión, con Ceuta paralizada para ella, comenzó con ilusión, potencia y fuerza. Quedaban por delante 20km o incluso medio centenar, para tocar la gloria de la meta, el triunfo sobre la derrota y el éxtasis frente al desfallecimiento. Como Orfeo no debió mirar a Eurídice, los corredores de la Cuna no deben mirar atrás, puesto que su libertad y victoria está delante.





No le da vergüenza al jefe de la policía local, que delante de la carrera vayan motoristas de la Guardia Civil? Y que conste, no tengo nada en contra de la Guardia Civil. Está bien que en tramos de carretera nacional lo hagan, pero en casco urbano? Anda seguro lo estás viendo desde una terraza...