El pasado viernes el consejero de Economía, Hacienda y Recursos Humanos, Emilio Carreira, denunció que existían determinadas personas que habían puesto la proa al interventor de Fondos y que todo se centraba en que no les parecía nada bien determinadas decisiones que éste había adoptado de acuerdo con sus criterios profesionales. A los altos cargos funcionariales del Ayuntamiento le han comenzado a señalar con el dedo a partir de que saliera a la luz lo que algunos denominaron como el 'caso Urbaser' y que después de que corrieran muchos ríos de tinta, se disolvió en una comisión de investigación donde se demostró que no había existido ninguna conspiración para asesinar a Kennedy. Todo responde a una campaña orquestada que tiene varios intérpretes, pero sólo un cerebro pensante. El equipo de gobierno ya ha manifestado que estas plazas de tesorero, secetario general e interventor saldrán a concurso, pero se elegirán por el procedimiento de libre designación y es lógico que la Ciudad Autónoma de Ceuta no deje en el aire una competencia que es suya y además intransferible.





