La Delegación del Gobierno y el Ministerio del Interior anunciaron ayer la inmediata puesta en marcha de las obras conducentes a la instalación de sistemas de control propios de frontera inteligente en el paso del Tarajal, un paso definitivo para contar con una frontera ágil para el tránsito y, al mismo tiempo, segura. El incansable trabajo de la delegada en este ámbito permitirá en los próximos meses aumentar la eficacia de los controles mediante su automatización.
Una vez confirmado por parte del secretario de Estado a Mateos que “en los próximos días” comenzarán las obras de implementación de esos sistemas, en la frontera de Ceuta también quedarán registrados todos los datos de entrada, salida y denegación a nacionales de terceros países.
En una ciudad donde hasta que se declaró la pandemia las autoridades eran incapaces de tener constancia fehaciente ni de quién cruzaba el paso en dirección a Ceuta o viceversa será fundamental esta mejora de los controles para que, por ejemplo, quienes cargan con prohibiciones de acceso al territorio nacional las vean efectivamente cumplidas.
Además, el proyecto tendrá capacidad para calcular y supervisar el periodo de estancia autorizado a cada persona, con lo que también se podrá saber al irse si lo ha cumplido y, en caso contrario, la sanción a la que deberá exponerse.
La frontera inteligente será útil para combatir el uso fraudulento de documentos de viaje y ayudará a la prevención, detección e investigación de delitos de terrorismo u otros. Se trata, en suma de una magnífica noticia que como tal debe ser recibida.
La administración debe ahora no frustrar las esperanzas generadas y ser diligente en la ejecución de las obras para que no se empantanen.






