Algo más de sesenta personas siguen optando a las 14 plazas de bombero, y serán las que mañana tengan que superar la prueba de clasificación.
Los datos exactos no se conocen porque la Ciudad ha decidido blindar aún más las oposiciones a bombero. Si bien al principio se decidió que tendrían lugar a puerta cerrada, los resultados de las tres pruebas del primer día se hicieron públicos en el tablón de anuncios del Ayuntamiento. Pero ahora ya ni siquiera se van a hacer los resultados públicos, y sólo se darán los resultados de las pruebas físicas finales. Sin embargo, desde el ayuntamiento se negó ayer que hubiera habido un cambio de criterio en cuanto a la publicación de los resultados.
La organización considera que las oposiciones tienen tres fases: la del reconocimiento médico, la de las pruebas físicas, y la del examen teórico. Como se esperaba, la prueba de trepa de cuerda fue una de las más duras, y eliminó alrededor de una decena de personas. La complicación de esta prueba reside en su alta exigencia técnica, y algunos quedaron eliminados por centésimas de segundo.Para esta prueba sólo hubo un intento. El balón medicinal tampoco pudo ser superado por todas las personas que intentaron conseguirlo, aunque en este caso hubo dos intentos.
Los resultados se iban haciendo públicos según cada participante terminaba la prueba, gritándose su marca exacta por el personal del ICD que se encarga de cronometrar las oposiciones. Sin embargo, ese cronómetro era el único permitido en la sala y el cronómetro no se monitorizaba en ninguna pantalla, de manera que será absolutamente imposible cotejar los resultados de los aspirantes a bombero.
El motivo de celebrar a puerta cerrada las pruebas se justifica en que se trata de las primeras en mucho tiempo (seis años y medio), y en la presión que tienen que soportar quienes se presentan a las oposiciones para cubrir los nuevos puestos de bomberos que renovarán una de las plantillas con mayor media de edad en todo el país, algo que se reclamaba urgentemente paliar.






