Caballas se queja del nuevo sistema de becas y señala que “el sistema de becas para los alumnos de educación primaria y secundaria sufre un cambio radical respecto a los cursos precedentes. En lugar de asumir un tramo cada una de las administraciones, las dos, por separado, becarán a los alumnos de ambos niveles. El Ministerio con una cuantía económica y el Ayuntamiento facilitando el material escolar a través de los centros”.
Desde su punto de vista es la consecuencia de una absoluta falta de entendimiento entre las dos administraciones, que en nada contribuye a resolver los graves problemas educativos de nuestra Ciudad.
Para el primer partido de la oposición en la Asamblea “lo razonable, para garantizar la eficiencia del gasto público, y lograr que todas las familias necesitadas dispongan de una compensación suficiente y puntual, hubiera sido unificar la gestión de las ayudas en una u otra administración. Se ha hecho justo lo contrario. Los potenciales usuarios tendrán que someterse a un doble procedimiento (no son simultáneos) que se lleva a cabo de manera descoordinada, sin haber establecido previamente un protocolo de funcionamiento en los centros y por tanto, sin especificar las funciones que corresponden a cada estamento”.
No están de acuerdo que en “a ello es preciso añadir la dificultad que supone la obligación de cada centro de desarrollar un concurso público para la adquisición del material escolar, ya que las cantidades exceden de las admitidas para efectuar una compra directamente. Se desconoce, así mismo, las condiciones en las que será cedido el material escolar que se entregue. No se puede entender que todo esto no haya quedado debidamente resuelto antes del inicio de las vacaciones. La conclusión es que el próximo curso, que comienza el día diez, las becas volverán a ser objeto de conflicto y llegarán tarde y mal, lo que perjudica notablemente el proceso de aprendizaje de los alumnos económicamente más humildes”.






