No. No se puede permitir. Lo ocurrido ayer es repudiable, es condenable y debe hacer que todos nos unamos, más que nunca, a los sanitarios para condenar las agresiones. Ayer un equipo del 061 acudió a una vivienda para atender una llamada de urgencia, para ayudar a las personas que los requerían. ¿Y qué recibieron? Pues una agresión de esas mismas personas que los habían requerido. ¿Pero esto qué es?, ¿a dónde hemos llegado?, ¿por qué se atenta contra unos profesionales que se dedican a salvar vidas? Es indignante la situación vivida por las víctimas de esta brutal agresión e indignante lo que tienen que soportar los profesionales que están ahí para ayudar a la población y con los que ayer se cebaron. La Policía Nacional ya tiene conocimiento de los hechos tras la presentación de la oportuna denuncia, pero ahora serán los distintos sindicatos sanitarios y las entidades vinculadas al ámbito sanitario las que llevarán a cabo paros y concentraciones en solidaridad con sus compañeros pero, también, para protestar por una situación extrema que no tienen por qué soportar. La agresión consistió en patadas y puñetazos y se cebaron en la enfermera y el médico además del técnico que habían acudido al domicilio. Ahora es la Policía la que tiene que actuar deteniendo a quienes han incurrido en un atentado contra sanitarios que son una autoridad. Además de la acción policial y la condena judicial, queda la condena social de todos los que tenemos que unirnos para que hechos de este tipo no sucedan, no se repitan y se respete a nuestra sanidad como se merece.






