El inicio de 2026 está siendo especialmente complicado para el tráfico marítimo en el Estrecho de Gibraltar, donde las sucesivas borrascas han obligado a cancelar más de 150 trayectos entre los puertos de Ceuta y Algeciras.
Según informaron fuentes portuarias, la fuerza del viento de poniente, que en los últimos días ha alcanzado rachas de hasta 90 kilómetros por hora, ha hecho imposible mantener la programación habitual de las navieras que operan en la línea: Baleària, Armas Trasmediterránea y DFDS.
Los buques de alta velocidad se han visto particularmente afectados por las condiciones meteorológicas adversas, ya que no están diseñados para navegar con seguridad con vientos y oleaje tan intensos.

Más de 150 trayectos suspendidos en pocas semanas
Desde el 1 de enero, las compañías marítimas han acumulado más de 150 cancelaciones, lo que convierte este periodo en uno de los más complicados de los últimos años para la conexión marítima entre las dos orillas.
Fuentes del puerto aseguran que se trata del mayor número de suspensiones registrado en un intervalo tan corto de tiempo, una situación que ha alterado los desplazamientos de pasajeros y mercancías, afectando tanto a residentes como al tráfico comercial.
La pasada semana, el temporal impidió cualquier enlace durante dos jornadas consecutivas —miércoles y jueves— por la influencia de la borrasca Leonardo, que azotó con fuerza el área del Estrecho. Posteriormente, el sábado, la entrada de la borrasca Marta provocó nuevas interrupciones, aunque el domingo el servicio logró recuperar la normalidad de forma progresiva.

Impacto económico y operativo en las navieras
Las consecuencias del mal tiempo no solo se han dejado sentir en los retrasos y cancelaciones, sino también en el impacto económico para las empresas navieras que operan en la línea.
La Autoridad Portuaria de Ceuta ha advertido de las pérdidas derivadas de la suspensión de viajes, que afectan a los ingresos por billetes, transporte de mercancías y a la propia operativa de los puertos.
Las compañías continúan pendientes de la evolución meteorológica para ajustar sus horarios y garantizar la seguridad de los pasajeros y tripulaciones, que sigue siendo la prioridad ante un invierno especialmente inestable en el Estrecho.

El Estrecho, zona sensible al temporal
La confluencia de los mares Mediterráneo y Atlántico convierte al Estrecho de Gibraltar en una zona especialmente vulnerable a los vientos de poniente, que pueden alcanzar velocidades extremas y generar un fuerte oleaje.
Estas condiciones, habituales en invierno, afectan sobre todo a las embarcaciones de alta velocidad, que son las más utilizadas para cubrir los trayectos entre Ceuta y Algeciras por su rapidez, pero también las más susceptibles a verse afectadas por las borrascas.
Mientras las navieras trabajan para reorganizar sus servicios, los pasajeros continúan atentos a la evolución del tiempo en una de las temporadas más complicadas para la conexión marítima entre Ceuta y la Península.






