Siguiendo una costumbre que ya lleva muchos años, varios socios del Club Natación Caballa se dieron cita en la mañana de Nochevieja para darse el baño en aguas de la Playa de la Ribera. Una tradición para despedir el año y donde no importa que haga frío como que llueva, porque todos ellos no falta a una cita que, desde luego, en cada ejercicio cuenta con más adeptos sin ningún género de dudas. Todos saludando para comprobar que son capaces de vencer al frío, pero que desde luego da muestras de la hermandad de este grupo de aguerridos bañistas donde hay para todas las edades.
De entro todos cabe destacar a Rafael, que ochenta y siete años, no falla ninguna Nochevieja para este baño a pesar d e su avanzada edad. Es un verdadero ejemplo para todos ellos sin duda. 







