Los voluntarios integrantes del ERIE de Cruz Roja (equipo de respuesta inmediata) han atendido en el plazo de una semana a 44 inmigrantes, de los que 35 dijeron ser de Guinea Conakry, una de las nacionalidades reconocidas que mayor peso tiene ya en el CETI y en donde el ébola está teniendo mayor efecto dramático, aunque ya mediáticamente ni tenga su reseña. Las atenciones se llevaron a cabo en 17 intervenciones distintas, de las que la más numerosa fue la realizada el pasado sábado, cuando fueron rescatados en alta mar 11 subsaharianos que llegaron sanos y salvos al puerto deportivo.
Vuelven a repetirse las mismas claves de anteriores semanas. Salvo contadas excepciones, la entrada de los subsaharianos se conoce cuando éstos se personan directamente en las puertas del CETI o en dependencias policiales, o bien se avisa a Cruz Roja cuando se les ve deambular por la calle.
Se conoce que están en Ceuta cuando ya han cruzado, no en el momento en que son introducidos con ayuda de terceras personas, presumiblemente en vehículos cruzando la frontera o en embarcaciones tipo patera o incluso náuticas.
En todos los casos los inmigrantes fueron encontrados en perfectas condiciones de salud y tan solo se requirió de atención para uno de los tres subsaharianos que consiguió entrar por Benzú la semana pasada tras una jornada de intentos de pase por el espigón.






