Militares destinados en Ceuta han trasladado su malestar por la situación que están viviendo desde el pasado 30 de julio, después de la cancelación de permisos y del incremento de la actividad derivado de los rumores sobre otra entrada masiva desde Marruecos el 15 de agosto.
Según la denuncia difundida, algunos militares aseguran estar realizando jornadas prolongadas desde el inicio de la crisis y señalan que, como compensación, se les habría trasladado de palabra la gratificación de entre 200 y 250 euros por servicios extraordinarios y dos días de descanso.
La denuncia subraya que estas condiciones no estarían recogidas por escrito y reclama que el Ministerio de Defensa concrete oficialmente cómo se van a contabilizar y compensar los servicios extraordinarios realizados durante este periodo.

Reclaman conocer cómo se computarán las horas
El escrito difundido hace referencia a la jornada semanal de 37,5 horas, así como al régimen de retribuciones aplicable al personal militar. En concreto, se cita el Real Decreto 1314/2005, que regula el Reglamento de retribuciones del personal de las Fuerzas Armadas.
Según la denuncia, la gratificación correspondiente a los servicios extraordinarios no puede establecerse mediante una cuantía fija, por lo que cuestionan que pueda determinarse una cantidad igual para todos los militares con independencia del número de horas extraordinarias realizadas.
Por este motivo, reclaman a Defensa que publique los criterios que se aplicarán para calcular las compensaciones, incluyendo las horas computadas, las cuantías económicas correspondientes y los descansos compensatorios.

Piden aclaraciones sobre las vacaciones interrumpidas
La situación afecta igualmente a aquellos militares que habían organizado sus vacaciones y que, debido a la cancelación de permisos, han tenido que interrumpir o modificar sus planes.
En este sentido, la denuncia reclama que se concrete qué ocurrirá con los gastos derivados de vuelos, hoteles u otras reservas que hayan podido perderse como consecuencia de la interrupción de las vacaciones.
Los militares que han trasladado estas reclamaciones consideran necesario que todas las condiciones queden formalmente establecidas y comunicadas, evitando que las compensaciones dependan únicamente de palabras.
La petición se resume en una reclamación de transparencia y garantías para el personal desplegado en Ceuta, especialmente ante una situación que ha supuesto un incremento de la actividad y la disponibilidad de los efectivos.
La denuncia concluye con una idea clara: “Sin papel no hay derecho: hay promesa”, y reclama que Defensa concrete por escrito las condiciones aplicables a los militares afectados.






