Los vecinos próximos a la explanada de Loma Colmenar tienen un despertador no deseado, además de desagradable. Un despertador formado por sonidos de claxon y de peleas, que provienen de los vehículos que esperan en el entorno de la zona de embolsamiento.
Esta situación, unida a los colapsos que se registran en el lugar, constituyen el ‘pan nuestro de cada día’ para los residentes en las viviendas más próximas a la zona. Eso sin contar a los profesionales que acuden al Hospital de Ceuta y se quedan, en ocasiones, atrapados por los coches que esperan a que abra la explanada.
La problemática tiene que ver mucho con el incivismo que se asienta en este lugar y que tiene que ser soportado por trabajadores y familias a los que, desde hace meses, les acompaña ese típico vecino protestón con el que nadie quisiera compartir barriada.
PP y PSOE se tiran los trastos a la cabeza con la vivienda como protagonista.…
La Tesorería General de la Seguridad Social ha publicado en el Boletín Oficial del Estado…
La chispa ha saltado con la denuncia del artista Fran Paul sobre el uso de…
Hoy por hoy, la política exterior de Estados Unidos en la que coinciden numerosos investigadores,…
Llevo dieciséis años recorriendo los pasillos del sistema educativo. Mi hijo tiene hoy 16 años…
A Teresa Rodríguez de Adelante Andalucía la han vuelto a intentar jorobar, de palabra, porque…