El Cristo de la Encrucijada ha salido de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta haciendo historia. Hacía años que no se cumplía con esta tradición. Hoy, así ha sido, partiendo a hombros desde la casa cuartel mientras se escuchaba el himno del Instituto Armado.
La emoción se vivía en una de las procesiones más queridas, en la que la Guardia Civil vuelve a recuperar su papel. Todos los presentes han tenido la oportunidad de vivir este encuentro con la emoción contenida y sabiendo que se volvía a hacer historia.
Ya, este Miércoles Santo, el Cristo de la Encrucijada protagonizó uno de los momentos más emotivos de la semana. Portado por los cargadores, era trasladado a la Comandancia en un recorrido marcado por el respeto y la solemnidad.
17 años que esto no sucedía
Cada paso, firme y acompasado, reflejaba el orgullo de quienes tienen el honor de llevarlo sobre sus hombros. Hacía 17 años que no se producía este momento.
Desde ayer y hasta hoy, ha sido velado por los agentes hasta este Jueves Santo, cuando ha partido de la Comandancia acompañado por guardias civiles y con presencia de los GRS.

El Cristo parte desde la Comandancia, mientras que María Santísima de las Lágrimas inicia su recorrido desde la parroquia de San José. Dos caminos distintos que confluyen en un instante cargado de significado.
Relación única con la Guardia Civil
La relación entre la hermandad y la Guardia Civil es profundamente histórica, forjada a lo largo de los años y consolidada a través de innumerables momentos compartidos. No es una unión circunstancial, sino un vínculo que forma parte de la identidad de ambas instituciones.
Hoy en día, esa conexión sigue más viva que nunca, manteniéndose como un ejemplo de tradición y compromiso. Cada acto conjunto refuerza esa relación, recordando que el pasado sigue presente en cada gesto.






