Hasta en tres ocasiones acudieron los bomberos a los Arcos Quebrados. A distintas horas de la noche y la madruga, el Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) recibió varios avisos por basuras que ardían en este punto habitual de incendios. En Ceuta, el vertedero que se forma en el lugar y en el que se acumulan tantos enseres se ha convertido, con el tiempo y por la sucesión de fuegos que se inician en su seno, en un foco recurrente para el Cuerpo.
El primer incendio de la noche propició un aviso a las 22:32 horas. Este fue el de mayor magnitud de todos, pues se necesitaron hasta 2.500 litros de agua para sofocar las llamas. Una dotación formada por cinco efectivos a bordo de dos vehículos se desplazaba hasta el lugar, en compañía de una escolta conformada por agentes de la Policía Local, para apagar el incendio. Algo que, finalmente, lograron pocos minutos más tarde de las once.
Pero no acabó ahí. Casi una hora más tarde, a las 00:45, tuvieron que volver a la misma zona por un nuevo fuego. En el parte que el SEIS elabora tras cada salida no especificaba si fue exactamente en el mismo punto que el anterior, aunque definitivamente sí en Arcos Quebrados. La misma dotación que ya acudía a la anterior salida volvía a actuar en el vertedero para, media hora más tarde, apagar las llamas. Dos mil litros de agua fueron utilizados en esta segunda ocasión, en la que acompañó la Policía Nacional. Y, sin poder esperarlo, Arcos Quebrados reclamó la presencia de Bomberos una última vez.
La tercera, desde que se iniciaron las salidas durante la noche. Pasadas las dos de la madrugada, otros cinco Bomberos (aunque, en esta ocasión, conduciendo un único vehículo) junto a efectivos de la Local volvían una vez más a Arcos Quebrados por el tercer y último fuego de la noche. Este fue el más leve que los otros dos que lo precedieron, y solo recurrieron a unos 500 litros de agua, aproximadamente, para sofocarlo.
Forrada de hachís. Con las distintas piezas adosadas a sus brazos y otras partes del…
Después del terremoto registrado días atrás en el norte de Marruecos, la actividad sísmica continúa…
No sé cómo escribirte esta carta sin que se me rompa el alma en cada…
La asociación TDAH ha vuelto a alzar la voz, siempre tan crítica como necesaria. Lo…
Somos vulnerables aunque nos creamos invencibles. Nuestra fragilidad nos condiciona hasta un extremo imprevisible y…