Ayer, domingo 18 de enero, en el pabellón Campoamor el UBC Ceuta “jugó” su partido de vuelta contra la Línea. Pongo jugó entre comillas porque lo que brilló por encima de todo no fue el juego de unas niñas de 16-18 años, que cada día entrenan con ilusión y esperanza, sino que lo que brilló, pero por su incapacidad, fueron los árbitros, árbitros que decidieron tomar el protagonismo del partido.
Como mera espectadora que soy me gustaría disfrutar de algún partido en el que los árbitros no piten por intuición, ni inventándose lo que pitan; porque más que un partido parecía una caza de brujas, en la cual estos árbitros persiguen cazar siempre a las mismas niñas, atosigándolas durante todo el partido con juicios no muy acertados consiguiendo así desmoralizarlas y sacarlas del partido.
Me gustaría que existiera profesionalidad y para que esto exista, en primer lugar los árbitros que piten en categorías superiores como mínimo tendrían que aprobar el examen que el propio comité les hace a todos los árbitros para ir reciclándolos.
Pero no contentos con fastidiar lo que hubiese sido un bonito encuentro, al finalizar el partido decidieron retirarle la licencia a una jugadora la cual solo se dirigió a ellos para decirles: bien pitado.
Creo que la sanción fue totalmente injusta, como lo fueron los árbitros durante todo el partido.
Espero y deseo que esa retirada de licencia no prospere, porque sería muy injusto que una niña que lleva jugando desde los 3 años a un deporte como es el baloncesto, tenga que dejarlo porque existan este tipo de árbitros y por supuesto espero que a esos árbitros que decidieron tomar esta medida tan drástica se les llame la atención como es debido.
Tenemos un club de baloncesto que está luchando por mantenerse en una competición superior, fomentando el deporte entre la gente joven de nuestra ciudad y en vez de ayudarles en todo lo que se pueda, no paran de encontrarse piedras en el camino.
Desde aquí y con este escrito sólo pretendo darles fuerza a este gran equipo, grandes no solo como deportistas sino también como equipo con una gran calidad humana, para seguir luchando en lo que tanto esfuerzo e ilusión han puesto, en llegar a esta competición y mantenerse. Y por supuesto espero que alguien de la federación de baloncesto pueda leerlo y empiece a tomar cartas en el asunto.





