La ilusión de la permanencia pasada ya ha quedado atrás. Después de una primera experiencia sorprendente en Segunda División, la Agrupación Deportiva Ceuta ha demostrado de que puede competir de tú a tú contra clubes históricos del fútbol español.
Sin importar lo económico, lo logístico y llevando un estilo de juego que fue aplaudido por todos: entidades, aficionados, medios de comunicación, etc.
Tras meses que fueron de ensueño, el combinado blanquinegro se enfrenta a un complicado reto: consolidarse en la categoría de plata y dar continuidad a un proyecto que ha dado pasos de gigante en los últimos tiempos.
Los mandos en las mismas manos

Para afrontar esta nueva aventura, el club se ha querido agarrar a los de siempre, a los que han llevado a la entidad al fútbol profesional: Luhay Hamido, Edu Villegas y José Juan Romero, un trío tan singular como efectivo, que ha hecho que la máquina engrasase y funcionase.
Manteniendo los pilares del éxito reciente, el equipo vuelve a tener un punto a favor: personas que sienten los colores desde dentro y quieren lo mejor para la Agrupación Deportiva Ceuta.
Con una filosofía definida, la dirección deportiva, cuerpo técnico y presidente, entre otros, protagonizan una revolución que se está haciendo eco en todo el fútbol español.
Nuevas caras en la temporada 26/27

Para esta nueva temporada, la hinchada recibirá a nuevos futbolistas, héroes que se dejarán la piel desde el primer día de pretemporada, asignado en la próxima semana.
Cedric Teguía, Ale Meléndez, Álex Camacho y Jordi Escobar son los nombres confirmados para el siguiente curso, que no serán los únicos que aterricen en la entidad blanquinegra.
Otros futbolistas también suenan: Omar Sadik, Petxarromán o Iker Recio. Todos con conceptos que comparten: hambre y crecimiento.
La afición, los de siempre

Si hay algo que no ha cambiado desde que la AD Ceuta comenzó a escribir su historia, es el respaldo de la afición. Independientemente de la categoría, los seguidores caballas han acompañado al equipo en los momentos difíciles y también han disfrutado de los más dulces.
La pasada campaña, el Estadio Alfonso Murube volvió a ser uno de los grandes motores del conjunto blanquinegro. Jornada a jornada, la grada fue respondiendo con un ambiente que empujó al equipo a ser uno de los mejores locales de la competición.
Más allá de los fichajes o de los resultados, la Agrupación Deportiva Ceuta ha conseguido generar un sentimiento de pertenencia que trasciende lo deportivo y que se refleja en las calles: camisetas blanquinegras inundan los aledaños del ‘Murube’ cada fin de semana.
Con la pretemporada a la vuelta de la esquina, el desafío es diferente al de la temporada pasada: consolidarse entre los mejores del fútbol profesional y demostrar que el crecimiento del club no responde a un momento puntual.






