El Comité Técnico de Árbitros de Ceuta ha rendido un emotivo homenaje a Francisco José García Rodríguez, quien pone fin a su etapa como árbitro tras una trayectoria iniciada en el año 2017.
Con este acto, en el ‘José Benoliel’, el CTA quiso reconocer públicamente la dedicación, el compromiso y la constancia demostrados durante años de servicio al arbitraje ceutí.

Francisco José García Rodríguez ha formado parte activa del colectivo arbitral, participando en numerosas designaciones y afrontando cada encuentro con responsabilidad y profesionalidad.
Su recorrido ha estado marcado por una actitud ejemplar dentro y fuera del terreno de juego, convirtiéndose en un compañero valorado y respetado por quienes han compartido vestuario y partidos con él.
El acto de reconocimiento contó con la presencia de una amplia representación de árbitros, reflejo del aprecio y el cariño que ha sabido ganarse a lo largo de su trayectoria.
La placa conmemorativa fue entregada por Salvador Alcaraz, presidente del CTA; Juanma García, secretario general; y Yamal, vocal de designaciones de fútbol, quienes destacaron su aportación al colectivo.
Reconocimiento y agradecimiento del colectivo arbitral
Además del homenaje institucional, el Comité quiso acompañar a Francisco José García Rodríguez en su último partido oficial, un gesto cargado de simbolismo que sirvió para inmortalizar sus últimas decisiones arbitrales. Fue una muestra más del respaldo y la cercanía de sus compañeros en un momento especialmente significativo.
Durante su despedida, se subrayó no solo su labor arbitral, sino también su calidad humana, su disposición para ayudar a los más jóvenes y su implicación constante en la mejora del arbitraje local. Valores que, según destacaron desde el CTA, dejan una huella duradera en el colectivo.
El Comité Técnico de Árbitros de Ceuta cerró el acto con un mensaje claro de gratitud, recordándole que, aunque finalice su etapa sobre el césped, siempre formará parte de la familia arbitral. Un “hasta pronto” cargado de reconocimiento a una trayectoria construida desde el trabajo silencioso y el compañerismo.






