La visita hoy del secretario de Estado de Educación, Marcial Marín, es una oportunidad para analizar de manera sosegada, aunque al final la agenda se ha apretado, la necesidad que tiene Ceuta de seguir contando con instalaciones escolares.
Todos sabemos, porque así se ha publicado, que el equipo ministerial cuya cabeza visible es Iñigo Méndez de Lugo mantiene la voluntad política para que Ceuta continúe teniendo nuevas infraestructuras escolares, aparte de las que entrarán en funcionamiento el próximo curso. Infraestructuras que se necesitan como el agua, por dos razones primordiales: porque Ceuta es la población española, junto con Melilla, que mantiene un mayor índice de natalidad y, por otro, porque los colegios se nos caen de viejos o bien resulta que están incumpliendo la legislación como sucede con el Puertas del Campo.
El mismo director provincial de Educación, Leon Bendayan, una de las mentes más preclaras que he visto pasar por este departamento en Ceuta, diagnosticaba claramente hace unas semanas que se necesitan construir colegios e institutos. La Ciudad habla de ceder en el centro el solar del antiguo cine África, el de Parques de Ceuta para el IES que se financiará con fondos europeos y uno tercero en Loma Colmenar, que sigue creciendo y nadie comenta hasta ahora de edificar un colegio de primaria e infantil (bueno, sí, certificó nuestro amigo Ángel Gabilondo, pero sus palabras se las llevó el viento).
Es bueno que se mantenga la presión sobre el Ministerio de Educación, aunque este Gobierno esté en funciones, porque si se mantienen las encuestas de cara a las próximas elecciones generales, los demás partidos deberán dar muchas explicaciones si el PP gana otra vez para dejarlo fuera. A partir de esa premisa, si Educación continuara con el mismo equipo, sería ya terreno abonado porque el trabajo de campo ya estaría hecho. De ahí, que incluso en esta época de incertidumbre se debe continuar trabajando y no dejar escapar la oportunidad.





