Si en algo estamos fallando es en no saber informar y sensibilizar adecuadamente a la sociedad sobre el respeto a cualquier animal. No lo sabe hacer la Ciudad Autónoma que puede echar mano de la acción de sus consejerías, ni lo sabe hacer la oposición. Es el nivel que tenemos, de ahí tantos casos de maltrato que se conocen y tantísimos que no salen a la luz. Ceuta no es un claro ejemplo de cómo deben ser cuidados y respetados los animales y no lo es porque fallan las políticas, los protocolos y los recursos mal invertidos.
Ocurre con los animales abandonados. El ciudadano responsable que se topa con uno en la calle avisa de su presencia y se encuentra con que nadie va a recogerlo, porque quienes tienen la obligación se excusan en que las dependencias municipales están llenas o en que no hay servicio de recogida. Y ese animal sigue en la calle o termina atropellado. O, en el caso de toparse con alguien que no puede mirar hacia otro lado, es acogido en un hogar de manera temporal. Nadie investiga quién ha abandonado a ese animal y, de saberse, tampoco se actúa contra él o ella, no hay sanciones, no hay multas que prosperen ni hay castigos adecuados. Como sociedad estamos mal educando a las generaciones actuales y a las venideras, convirtiéndolas en cómplices del abandono, de la falta de sensibilización y del desconocimiento.
De esto tiene culpa en parte la Ciudad porque dentro de sus competencias no ordena las actuaciones debidas, pero también la oposición. Bien por callar o bien por hacer el ridículo enviando notas de prensa en las que piden exterminar lo que consideran plagas, en este caso de serpientes. Lo hizo el PSOE, usando un vídeo que le han enviado de una serpiente en el Príncipe para hacer política de la fácil y pedir que sean eliminadas, sin preocuparse en preguntar a los ecologistas para hacer bien su trabajo, ya que estos les habrían indicado que no hay serpientes venenosas, que la que ellos difunden probablemente esté buscando un lugar donde morir y que hace falta más política estudiada y trabajada que un envío masivo de notas de prensa sin sentido.
Y es que esta clase política ha perdido el norte enviando notas de prensa para no decir nada o para recoger la primera queja que les ha llegado por redes sociales sin detenerse siquiera a corroborar si tiene fundamento. Al PSOE le pueden dar mucho miedo las serpientes, a mí me dan miedo los que denuncian por denunciar sin medir las consecuencias de las acciones salvajes que ellos mismos están promoviendo.






