El alcalde y medio gobierno (o entero) estarán disfrutando de sus vacaciones. Derecho tienen, como también los ciudadanos a disfrutar de una Ceuta limpia, pero no lo está.
Las calles ‘lucen’ asquerosas, huelen mal, cuesta pasear por muchos rincones que nunca estuvieron tan dejados. Y exponer esto no significa ir contra los trabajadores, que parece que cuestionar el anómalo funcionamiento de un servicio significa echar por tierra a quienes hacen bien su labor.
Ceuta no puede seguir ofreciendo esta imagen a sus propios vecinos, pero tampoco a quienes visitan esta tierra.
No se trata solo de la impresión visual que puede darse, sino de resolver un auténtico problema de salud pública, porque lo es y más en verano.
La Ciudad tiene muchos frentes abiertos y muchísimos asuntos de los que preocuparse, pero este, el de la limpieza, también es uno de ellos y además, ahora, de su absoluta responsabilidad. Se tiene que intervenir con planes adecuados y eficaces, pero también persiguiendo el incivismo.
No se hace ni una cosa ni la otra. Ese es el problema y la imagen que estamos dando no es ni la adecuada ni la que merecemos.
El alcalde tiene sus propios ‘fichajes’ no solo para que le adoren en público sino también para hacer su trabajo.
No parece que le estén asesorando bien cuando no trasladan la decepción del ciudadano ante esta situación que perdura en el tiempo. El deber de los ceutíes es denunciar lo que ven que no funciona y el del político, dejar de mirarse el ombligo para intervenir como se debe.







Para evitar la suciedad y malos olores de nuestras calles, hay que ir a la playa de la Ribera y coger un sarnazo en esa arena. Bandera Azul!!!!
Totalmente de acuerdo. Ceuta merece el cuidado y la atención de quien está en sus manos la responsabilidad de mantenerla limpia y sana. Cómo bien dice en el artículo: no sólo es cuestión de imagen, más importante aún de higiene. La identidad de la ciudad está en el aire mientras no se solucione.
Totalmente de acuerdo. Los caballas tenemos derecho a una ciudad limpia. Traje a familiares a Ceuta este verano y la Gran Vía estaba genial, pero el resto les dio mala impresión. Todo esto lo digo desde el respeto y afecto por mi tierra y la pena que me produce dar esta imagen. También lo digo con rabia porque está situación tiene un responsable con nombre y apellidos.
Ayer estuve con los niños en un parque infantil, estaba muy sucio y en la hora que estuvimos nos llevamos en total 17 picaduras, y lo peor es que no son de mosquitos. Es necesario meter a más gente a limpiar, más contratos, y gente que se lo ganen y se lo merezca, no enchufados.