Todo está en la mente. "La vida es un 10% lo que nos pasa y un 90% como reaccionamos a ella", es la reconocida frase que sustenta el pensamiento de muchos expertos de la psicología moderna. También la que rige la vida de Alberto Suárez Laso, corredor de maratones y atleta paralímpico tres veces medallista. Oro en Londres 2012, además de platas en Río 2016 y París 2024. Una cara reconocida entre los participantes de la X Cuna de la Legión, en Ceuta.
Hoy viernes, día previo a la celebración de esta emblemática carrera cívico-militar, Alberto Suárez ofreció una conferencia en el auditorio del centro del Mayor ante un numeroso público asistente. Entre ellos, el consejero de Deporte del Gobierno de Ceuta, Sergio Aguilera, y los integrantes del equipo de la legión que participarán mañana en la Cuna.
“Representa como pocos los valores del deporte, pero más allá de los títulos, Alberto encarna algo muchísimo más importante. La capacidad de superación y la constancia”, expresó Aguilera frente al atril en la presentación de la conferencia.

El esfuerzo nos hace iguales
‘El esfuerzo nos hace iguales’ es el nombre con el que presentó su experiencia de vida. Una historia de superación, realmente inspiradora, que quiso compartir con todos para hacerles ver que la única barrera que se interpone en el camino hacia el éxito, la felicidad o la victoria es la que se coloca uno mismo. Sin importar cual sea la limitación o el condicionante.
“Hay historias de superación dentro del movimiento paralímpico donde te hacen reflexionar y decir, bueno, hay gente que está mal y es capaz de superarlo, afrontarlo y tirar hacia delante”, expresó Alberto Suárez en una entrevista concedida a este medio. “Al final ese esfuerzo es el que todos ponemos para superar nuestro día a día y poder llegar a límites que no podíamos pensar en su momento”.

Una auténtica historia de superación
Al menos en el caso del propio Alberto Suárez no se le pasó por la cabeza todo lo que llegaría después en el momento en que, siendo todavía un niño, recibió la noticia que la cambiaría la vida para siempre. “Pérdida de la visión irreversible”, pronunció sobre el escenario al recordar las mismas palabras que escribió sobre el papel el oftalmólogo cuando acudió algo alarmado a causa de una pérdida de la visión.
Una enfermedad degenerativa ante la que pasar por quirófano no iba a ser la solución. La única salida a ese túnel demasiado oscuro al principio, pasaba por la aceptación y la coexistencia con una situación convertida en miedo totalmente desconocida para él hasta ese momento. Así encontró la luz.
“Dejé de hacer cosas que hacía habitualmente”, explicó Alberto Suárez. “Tuve que apartar mi vida laboral e incluso dejar de conducir. Tuve la fuerza de decir no puedo hacer eso, pero igual puedo hacer otras cosas”. Fue entonces cuando “descubrí un mundo en el que podía seguir relacionado con el deporte. El mundo del deporte para personas con discapacidad”.
Una gran enseñanza para la humanidad
Como cabía esperar, tuvo que saber sortear muchas espinas en un camino que para nada fue de rosas. El hecho de encontrarse con más trabas en el camino, posiblemente, le hizo tener que realizar un esfuerzo añadido para aspirar a alcanzar el mismo resultado que otras personas.
Pero es precisamente ese recorrido hacia la cima el que termina siendo más emocionante, más intenso y cargado de sentimiento. También es el que enseña a valorar de verdad las cosas bonitas y positivas de la vida.
Porque la meta no siempre está en el final del recorrido, ni el mayor premio es necesariamente el que cuelga del cuello en forma de medalla. A veces, el verdadero triunfo está en los momentos vividos, en las personas que acompañan el trayecto y en las historias que quedan para siempre detrás de cada paso dado en el camino.
“Las medallas es un premio que todos buscamos, que es el premio del esfuerzo, a todo ese trabajo que hay detrás en un ciclo paralímpico, en este caso”, comentó Alberto Suárez. “Pero al final yo siempre me quedo con el camino que hay para poder conseguir estar ahí. Ese camino donde te hizo viajar, conocer gente o el trabajo en equipo”.
Y cuando hablamos de compromiso y esfuerzo todos partimos del mismo lugar.





