El viento calmó, la lluvia se paró, al ver a nuestro equipo dirección al barco. Y es que todo está a nuestro lado. Los buenos fichajes, las ideas claras y las ganas de llegar a todo lo alto.
Aunque fueran las seis ya estaban allí, cansados y con ganas de seguir dentro de un sueño, que también es el nuestro. El de toda una afición que vuela sin rumbo, aunque algunos hayan fijado el pley off. Planta de buena maceta se está bien, los resultados lo avalan, y nuestros aplausos están que se escuchan. Todos pensamos, ilusionados, en ese instante donde ver equipos más importantes en nuestro estadio Alfonso Murube, y lo tenemos a nuestro alcance, solo hace falta la buena racha y las ganas de los nuestros.
Esa ilusión de nuestro número siete, que me vio y me nombró mil veces, y yo con mi trabajo, intentando ser un segundo plano, de esos héroes que iban a cruzar el Estrecho en ese Passion Formentera, que yo lo bautizaría con Passion caballa, donde nuestro equipo busca el abrigo de esa travesía tan poco común de los auténticos ceutíes, que no nos gusta salir de nuestra querida isla mágica Perla del Mediterráneo.
Y el último de la fila me volvió a preguntar por un augurio y yo sin pensar les aventuré que ganarían por cero a uno y a casita que hay mucha lluvia por ahí.
Nuestra Agrupación es la mejor, y aunque los fans no estén ahí con bolígrafos y papel para recoger firmas de sus idolos, pero siempre estaremos en cuerpo y alma con ellos. A morir por nuestro querido y gran equipo Agrupación Deportiva Ceuta.
Espero no equivocarme y desearles lo mejor de lo mejor de nuestros jugadores que tanto confiamos en ellos.