Quiero trasladar públicamente mi más sincera felicitación al asesor delegado de Cultura y Festejos de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Eduardo Ayala Valenzuela, por la extraordinaria labor desarrollada en la organización y coordinación de los distintos eventos celebrados durante estas fechas tan señaladas.
Actos como Papá Noel, el Heraldo Real y La Luz de la Ilusión han marcado un antes y un después en la forma de vivir las fiestas en Ceuta, convirtiéndose en celebraciones inolvidables que han sabido combinar tradición, ilusión y modernidad. Nunca antes se habían vivido unas fiestas con tanta intensidad, participación y cuidado en cada detalle, logrando crear un ambiente único, lleno de emoción y magia.
Destaca especialmente la enorme afluencia de niños y niñas, acompañados de sus familias, que han podido disfrutar de unos eventos pensados para ellos, seguros, cercanos y cargados de ilusión. La respuesta ciudadana ha sido masiva, reflejo del acierto en la planificación y del enorme esfuerzo humano y organizativo que hay detrás de cada actividad.
Este conjunto de celebraciones, nunca antes visto en nuestra ciudad, ha proyectado una imagen muy positiva de Ceuta y ha reforzado el valor de la cultura y las tradiciones como elemento de unión y convivencia. Sin duda, se trata de un trabajo ejemplar que merece reconocimiento y agradecimiento, y que quedará en la memoria de muchas familias ceutíes como unas fiestas históricas.






