A todo el personal del Hospital Universitario de Ceuta,
especialmente a la UCI, la planta de quirúrgica y la planta 1:
Gracias. Gracias de corazón por cómo cuidasteis de nuestra madre y por cómo nos cuidasteis también a nosotras sin que muchas veces os dieses cuenta.
Gracias por cada gesto de cariño, por cada palabra tranquilizadora cuando el miedo nos ahogaba, y por esos silencios llenos de respeto y humanidad cuando ya no había mucho más que decir. Por las miradas que entendían, por las manos que acompañaban y por la forma tan delicada de estar presentes.
En los momentos más duros, vuestro trato, vuestra empatía y vuestra forma de cuidar marcaron una diferencia enorme. No solo atendisteis a una paciente: cuidasteis a una persona, a nuestra madre, y eso nunca lo olvidaremos.
Nos llevamos para siempre vuestra profesionalidad, sí, pero sobre todo vuestra humanidad. Gracias por hacer que, incluso en medio del dolor, nos sintiéramos acompañadas hasta su último momento.
Siempre estaremos profundamente agradecidas.
Con todo nuestro cariño y gratitud,
Sus hijas Ana y Sensi.






