Era la antigua fábrica de harinas de Ceuta, situada en Alfau. Representativa del patrimonio industrial que ha tenido nuestra ciudad y una de las supervivientes junto con la militar ubicada en la avenida de Otero. Esta semana se ha procedido a su derribo para darle otro uso después de años y años de inmovilismo.
Se dice adiós así a un edificio que no tenía un destacado valor arquitectónico como tal pero sí formaba parte de la historia local de una Ceuta que tuvo su parte industrial, la misma que ahora añora por su práctica ausencia.
La asociación Septem Nostra recuerda la necesidad de prestar la debida atención a este tipo de edificios para, antes de su derribo, dejar constancia de su existencia con un estudio general y documentado de lo que fue. Su presidente, José Manuel Pérez Rivera, lamenta que no exista un protocolo y llama la atención sobre su necesidad para que, una vez derribados edificios de este tipo, se haya quedado documentada su historia y vinculación. Ceuta tuvo también su historia vinculada al mundo industrial en el que se encuadra esta fábrica de harinas, del siglo pasado, así como la situada en Otero.
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