Ponerse en la piel de la persona que tiene algún tipo de discapacidad ayuda a entender cómo lo pasan, cómo es su día a día, a qué batallas se enfrentan en una ciudad en la que sigue habiendo trabas importantes. Las máximas autoridades de la ciudad se subieron a unas sillas de ruedas y comprobaron cómo lo pasan las persona que, permanentemente, están fijas a lo que constituye su única forma de movimiento.
No digo que el gesto sea llamativo. Lo es. Pero ese gesto, si queda solo en eso, no pasará de formar parte del grueso de fotografías que llamaron la atención pero no casaron con la realidad que todos necesitamos.
Hoy por hoy una persona que tenga su vida pegada a una silla de ruedas las pasa canutas en una Ceuta que, como muchas otras ciudades, ofrece múltiples trabas. Las barreras físicas están por todos lados. No, nos fijemos en el centro. Amplíen sus miras hacia barriadas imposibles, en donde las deficitarias infraestructuras o la permanencia de barreras hace inviable que una persona en silla de ruedas pueda salvaguardar su integridad. Hoy por hoy esto no se logra. Por eso insisto, de nada vale una foto, un gesto, un momento ante los medios, si después no hay una auténtica implicación a todos los niveles para que la discapacidad no sea un veto para hacer una vida igual que la de los demás.
Las imágenes deben ser algo más que gestos. Hoy todavía tenemos que superar muchas barreras
Durante esta semana se han organizado unas jornadas que han colocado la accesibilidad en el punto de mira preferencial. Ha estado bien pero no dejan de estar alejadas de una sociedad que debe implicarse en este asunto. Sencillamente porque nadie está libre de sufrir un percance que le lleve a estar permanente o temporalmente sobre una silla de ruedas intentando acudir a su centro de trabajo o intentando hacer una vida sin depender de alguien que le esté apartando los obstáculos del camino.
Si dejamos a un lado las actitudes hipócritas y abordamos una implicación como es debido, veremos que a Ceuta le queda un amplio camino por recorrer para conseguir que esas diferencias impuestas no lo sean tanto y las personas puedan alcanzar esa integración plena que se consigue poco a poco con garantías que son de obligado cumplimiento por la clase política de esta ciudad.





