Qué bonita frase para empezar a escribir este mensaje: Caminante, no hay camino, se hace camino al andar (Machado,1912).
No os olvidamos, pues vuestras imágenes resuenan en nuestras almas, como un despertar al alba, vuestra presencia no se diluye aunque el tiempo difuminen vuestras acciones, vuestros abrazos, vuestro infinito amor, vuestra incombustible transferencia de valores, engrandecen nuestros cimientos personales, nuestros aciertos son la recompensa inmortal de un legado alejado de lo material, un tesoro sin mapa que germinó en un pasado y que hoy se hace presente, no existen palabras para describir cómo me gustaría agradecerlo, porque en nuestro silencio, apremiamos haberos conocido, no os hemos perdido porque en cada mirada ajena de un abuelo, vemos vuestro cariño, vemos vuestro amor, y si, no podemos evitar amaros porque el camino nos lo enseñasteis caminando a nuestro lado.
Bendita historia que nos enseña de dónde venimos, instrumento que nos ayuda a mantenernos a vuestro lado, porque vuestra obra está a la altura de los grandes maestros sin más reconocimiento que nuestro sentimiento más puro hacia a vosotros, os debemos tanto abuelos, figuras primordiales en nuestras vidas, pilares fuertes que dotan nuestra alma de fortaleza moral y si, nos ayudan a imaginar y determinar fronteras en nuestras relaciones con una identidad propia.
Vosotros y nosotros en silencio sabemos nuestros códigos, como actuar, sentir, relacionarnos, nos ayudasteis con el tiempo a visualizar un camino que llega a un presente idílico para nosotros.
Cuánto os debemos abuelos.
Porque esta sociedad llena de éxitos efímeros al igual que fracasos, aprendizajes autoproclamados por batallas perdidas, necesitamos dotar a nuestra sociedad de una humanidad pura acompañada de nuestros abuelos, por favor no caigamos en los errores del pasado, en batallas antañas donde ellos, nuestros abuelos no ganaron pero si aprendieron, tomen la lección para todos aquellos que ejecuten decisiones.
No os olvidamos abuelos, por eso, gracias a todos los abuelos que construyeron un mundo mejor para que hoy nosotros podamos disfrutar de mejores condiciones y disponer de mayores herramientas. Nuestras vidas no serían las mismas.
Yo no os olvido y espero que nuestra sociedad y nuestros líderes tampoco los hagan, por nuestros abuelos del pasado, presente y los del futuro, gracias por todo lo que hicisteis, hacéis y os queda por hacer.






