Abdelkabir Farah se ha convertido en el nuevo gobernador de seguridad de Tánger, tras la última reestructuración realizada a cabo por el Gobierno de Marruecos. El General de Brigada Regional llega al cargo después de ocupar el puesto de Vicegobernador de Seguridad Judicial de Tánger, así como de las regiones de El-Aaiún y Agadir.
Pero no se trata de los únicos movimientos que la monarquía alauí ha hecho para cambiar las cabezas visibles de su sistema de seguridad interior. Una de las principales ciudades del país, Fez, también tiene un nuevo gobernador de seguridad. En este caso se trata de Muhammad Ola Ohtit, quien ocupó anteriormente varios cargos de responsabilidad, especialmente en Marrakech y Tánger.
Por su parte, el gobernador de seguridad, Hamid Bahri, fue destinado al cargo de jefe regional de seguridad en la ciudad de Alhucemas, procedente de su anterior puesto como jefe de la región de seguridad de Ben Dabbab, Ain Qadous, de la la Fez .
Según el ejecutivo mmaroquí, estos nuevos nombramientos se enmarcan en una estrategia integral dirigida a optimizar la gestión de los recursos humanos y consolidar la circulación de puestos de responsabilidad. Con estos nombramientos, la Dirección General de Seguridad Nacional busca renovar las élites y cuadros de encargados de seguridad de gestionar los intereses descentralizados de la seguridad nacional, depositando su confianza en cargos de confianza de la monarquía, dirigidas principalmente a servir a los ciudadanos, garantizar su seguridad y la de sus propiedades.
Estos nuevos nombramientos se enmarcan justo después del intento de salto masivo a la valla de Melilla, en la que murieron más de 30 inmigrantes según los datos aportados por diversas oenegés. Marruecos ha sido puesto como ejemplo en el control migratorio por el Ministro del Interior español, Grande-Marlaska, que ha resaltado este papel en varios ocasiones tras la masacre acontecida en la frontera entre España y el país alauí.