A pesar de tener contrato en vigor, la directiva del Atlético de Ceuta no quiere a Antonio Luque en el banquillo.
Tras mantener alguna reunión con el presidente en funciones, Pepe Gil, sin llegar a ningún acuerdo, el técnico se presentó junto a su segundo, Pepe Trola, y el preparador físico, Antonio Pasamar, para estar en el banquillo.
Pero no llegó muy lejos. El delegado de campo, Luis Márquez, fue el encargado invitarle, en nombre del club, a abandonar la zona de vestuarios, junto a Gil. Tras un intercambio de pareceres, Luque se marchó con el presidente del Comité de Entrenadores de la Federación de Fútbol de Ceuta, Sergio Ramos, como testigo.
Antonio comentó para 'El Faro' que se ha reunido con el club y que incluso ha ofrecido el entrenar "gratis" hasta el 30 de junio para arreglar la situación, recibiendo como respuesta por parte del club, concretamente de Pepe Gil, que su intención es la de contar con un técnico "más experimentado" en la categoría.
Un asunto que, a día de hoy, no parece tener solución, aunque a lo largo de la semana ambas partes podrían volver a sentarse para tratar de poner un final feliz al problema.






