El presidente de la Ciudad ha decidido ponerse al frente de la pelea por evitar que la Administración General del Estado mutile parcialmente el marco actual de bonificaciones en las cuotas empresariales a la Seguridad Social que el Gobierno central prevé cambiar sustancialmente a partir del 1 de septiembre.
Si el Ejecutivo del PSOE y Podemos no vuelve atrás sobre sus propios pasos, como ya hizo con los cambios que pretendía introducir para los autónomos, el porcentaje de bonificación actual se verá sustituido por una cantidad fija (262 euros mensuales) y solamente favorecerá a quienes tengan contratos indefinidos y hagan al menos 20 horas de formación al año.
La modificación únicamente beneficiará a los trabajadores cuyas bases de cotización no superen los 1.700 euros.
Sorprendentemente, como con los autónomos, el cambio legal parece haber cogido a todos (partidos, instituciones...) con el pie cambiado en Ceuta, algo más llamativo todavía si se tiene en cuenta que la medida aparecía recogida literalmente en algunas versiones del Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico del Ministerio de Política Territorial.
Las administraciones y los representantes de los ceutíes en las Cortes Generales y otros ámbitos de decisión de los agentes sociales deben demostrar más capacidad a la hora de detectar y oponerse, si es menester, a decisiones que perjudiquen en el interés general de Ceuta, como podría ser el caso, así como exhibir capacidad y disposición para unir fuerzas en la defensa de este.






